La primera visita de River al Campín

El primer juego entre Santa Fe y el River Plate de Argentina fue un amistoso celebrado en 1952 en Bogotá

Jugadores de River vistiendo las ruanas que le obsequió Santa Fe

Jugadores de River vistiendo las ruanas que le obsequió Santa Fe

El 17 de noviembre de 1952 fue el primer partido disputado entre Independiente Santa Fe y River Plate. Fue un amistoso celebrado en el estadio Nemesio Camacho El Campín de Bogotá, al que asistieron unos 17 mil espectadores.

Con motivo del encuentro, Santa Fe le obsequió unas ruanas con su escudo al equipo visitante. La prenda típica del Altiplano Cundiboyacense fue portada por los jugadores riverplatenses al salir al campo de juego.

Rubiano abrió el marcador para el conjunto local, pero River remontó por intermedio de Sivori (en dos ocasiones) y Scaparotella para el 3-1 final.

Este fue el primero de una serie de amistosos que celebraron ambos equipos en las décadas de 1950 y 1960, antes de darse el primer juego oficial (en 1967 por Copa Libertadores).

¡El León rugió en Japón! Santa Fe, campeón de la Copa Suruga

El cuadro bogotano venció 1-0 al Kashima y se convirtió en el primer equipo colombiano en ser campeón fuera del continente

copa suruga

Por Jonathan Melo Moreno

Independiente Santa Fe venció 1-0 a Kashima Antlers y se coronó campeón de la Copa Suruga Bank, convirtiéndose en el primer equipo colombiano en celebrar un título fuera del continente.

Humberto Osorio Botello y Róbinson Zapata fueron los héroes de la jornada, el atacante marcó a falta de 11 minutos; mientras que el portero atajó una pena máxima en el minuto 85.

En un primer tiempo carente de emociones por parte del cuadro capitalino, los locales generaron las principales opciones de peligro, una de ellas un remate rechazado por el palo izquierdo del arco santafereño, otra un cabezazo desviado y la otra un mano a mano salvado por Zapata.

Para el segundo tiempo los dirigidos por Gustavo Costas mostraron una reacción y aunque se hicieron con la pelota no lograban generar peligro sobre la portería del Kashima.

El técnico argentino realizó algunas variantes, primero sustituyendo al venezolano Juan Manuel Falcón por Baldomero Perlaza y posteriormente enviando al campo a Anderson Plata en lugar de Omar Pérez.

Cuando el juego parecía encaminado para definirse desde el punto blanco, apareció Humberto Osorio Botello, al minuto 79, conectando de cabeza un centro de Jonathan Gómez, para vencer al portero Hitoshi Sogahata y destinar a Santa Fe a un nuevo título.

La reacción del Kashima no se hizo esperar y arrinconó al cuadro capitalino sobre su arco, que en una de esas jugadas terminó cometiendo un penal, a criterio del árbitro del juego, tras un cruce de Baldomero Perlaza sobre un rival.

La ejecución de Kanazaki fue atajada por Róbinson Zapata, quien minutos más tarde, en la última acción de peligro, volvió a salvar su puerta tras una serie de remates a la salida de un tiro de esquina.

En los minutos finales Yeison Gordillo fue expulsado tras una doble amonestación, lo que metió más presión a la defensa ‘cardenal’.

De esta manera Santa Fe retiene para Sudamérica la Copa Suruga Bank y logra el primero de los cinco títulos en los que se encuentra en disputa, el próximo jueves 18 de agosto recibirá en Bogotá a River Plate, en el juego de ida de la Recopa Sudamericana.

Así formó Santa Fe: Rufay Zapata; Carlos Arboleda, Javier López, Horacion Salaberry, Dayron Mosquera; Juan Daniel Roa, Yeison Gordillo (expulsado 91′), Jonathan Gómez, Omar Pérez (Anderson Plata); Huberto Osorio Botello y Juan Manuel Falcón (Baldomero Perlaza). DT: Gustavo Costas.

*Tomado de Caracol.com.co

Un japonés, el último sobreviviente del primer campeón

Jose Kaor Dokú es el único jugador del Santa Fe que logró el primer título del fútbol profesional colombiano en 1948 que aún vive

jose kaor doku

Por Iván Camilo Caballero

Hace 68 años Santa Fe se proclamó campeón de la primera liga oficial del fútbol colombiano. 18 jugadores conformaron aquel equipo histórico, que quedará grabado para la inmortalidad. De esa nómina, sólo un exjugador puede contar la historia en carne propia, el último sobreviviente: el colombo-japonés José Kaor Dokú.

Dokú nació el 16 de mayo de 1924 en Usiacurí, Atlántico. Su padre fue japonés y su madre colombiana. Siempre tuvo una gran relación con sus orígenes e incluso fue presidente de la Asociación Colombo-Japonesa en Atlántico, cuando dejó el fútbol.

“Yo soy colombiano y tengo ciudadanía japonesa, porque yo estuve en una situación donde me enfilé mucho con lo que es la asociación japonesa en Colombia, en Barranquilla, hice un censo y ayude a conseguir trabajo, por eso me dieron la ciudadanía japonesa, por allá en el año 1959”, declaró a Caracol Radio hace unos años.

José se unió cuando joven a la armada en Barranquilla y fue trasladado a Bogotá en el año en que empezaba la primera edición del FPC.

Allí se reencontró con un amigo del fútbol, Roberto ‘Perro’ Gámez, con quien ya había compartido en Barranquilla y quien lo invitó a formar parte de Santa Fe. El jugador tuvo regularidad, jugando como defensor por banda izquierda. El 5 de diciembre Dokú se proclamó campeón con el ‘León’.

En 1950 dejó el fútbol de manera transitoria para ir a la guerra de Corea como soldado colombiano. Cuando regresó a Bogotá, jugó con Millonarios durante unos meses, para luego vivir su segundo ciclo con Santa Fe entre 1951 y 1953 y retirarse como jugador.

A José se le recordaba en la canchas porque usaba una balaca en la cabeza, que junto con sus rasgos orientales, lo hacían identificar como el jugador japonés.

“Yo jugaba con balaca desde Barranquilla. En esa época el balón era muy pesado, el saque de meta lo hacía los defensas, no alcanzaban a pasar la pelota de mitad de campo, yo era mediocentro y tenía que cabecear de lado a lado, por eso la usaba”, recuerda.

Dokú no olvida su gloria con el ‘Primer campeón’. En 2012, con 88 años, viajó desde Barranquilla para ver la final ante Pasto que le dio el título a Santa Fe luego de 37 años. No pudo asistir al título del 2014-2, tuvo la intención pero hubo problemas logísticos, pero lo celebró como un hincha más.

Ahora, 68 años después, Santa Fe viaja a Japón, el país de las raíces de Dokú, para jugar por primera vez un título por fuera del continente: la Copa Suruga Bank.

“Volveremos, volveremos: Así ganamos la séptima estrella”

El libro de Daniel Samper Ospina sobre el campeonato que logró Santa Fe en julio del 2012 luego de 37 años de espera

volveremos

“Volveremos, volveremos” es una “crónica de camerino” sobre el campeonato que logró Independiente Santa Fe tras 37 años de espera. Un libro de Daniel Samper Ospina sobre la séptima estrella de su querido equipo.

La obra tiene dos grandes capítulos: el primero cuenta cómo fueron los 37 años de sufrimiento del hincha cardenal, desde la perspectiva particular de uno de ellos, el propio autor, columnista y furibundo hincha santafereño.

La segunda parte narra cómo se vivió la gran final desde adentro del equipo. Es una crónica en la que Samper Ospina, testigo presencial, cuenta detalles de las concentraciones, viajes y partidos que definieron el título albirrojo en julio del 2012. Su viviencia también quedó registrada en el video “En la jaula del león”.

El libro está acompañado de abundante material fotográfico de Camilo Rozo y de otros reporteros gráficos sobre el equipo y sus hinchas.

La expresión “Volveremos, volveremos” hace parte de uno de los cánticos de la hinchada santafereña que hace referencia a la esperanza de un nuevo título, que por fin llegó ese 15 de julio.

El santafereño que ganó la Copa de Campeones de Europa: la historia de Héctor “El Pibe” Rial

El argentino que pasó por Independiente Santa Fe y ganó cuatro veces el torneo hoy conocido como la Liga de Campeones de Europa

rial

Por José Luis Fernández

José Héctor Rial Laguia, hijo de inmigrantes españoles y nacido el 14 de octubre de 1928 en Pergamino, norte de la provincia Buenos Aires (Argentina), fue uno de los grandes jugadores que vistió la camiseta de Independiente Santa Fe. Ha sido el único jugador que tras su paso por el equipo rojo y blanco de Bogotá ganó la Copa de Campeones de Europa (hoy llamada Liga de Campeones de Europa o “Champions League”) en cuatro ocasiones consecutivas. Fue con el Real Madrid en las temporadas 1955-56, 1956-57, 1957-58 y 1958-59. Rial fue figura notable en todas ellas, como sucedió en la primera final disputada el 13 de junio de 1956, en la que anotó el segundo y último gol en el estadio Parque de los Príncipes, de París (Francia).

“El Pibe”, como se le bautizó en su llegada a Bogotá, fue delantero y centrocampista ofensivo. Formado en las divisiones inferiores del Club Atlético San Lorenzo de Almagro, llegó a Colombia en el año de 1949 por la gestión de su excompañero de equipo, Rene Pontoni, quien había firmado con Independiente Santa Fe y se encontraba en la ciudad de Buenos Aires para reclutar otros jugadores del “Ciclón”, como Ángel Perucca y Adolfo Benegas, para que fueran a jugar a Bogotá en momentos en que se adelantaba una huelga de futbolistas en Argentina.

De esta manera, Héctor Rial, junto a Pontoni, Benegas y Perucca, exjugadores de San Lorenzo, harían parte de Independiente Santa Fe por las siguientes temporadas. Según palabras del propio “Pibe”, su experiencia en el rojo bogotano fue determinante para su formación como jugador y su futuro estrellato en Europa: “En Colombia maduré como jugador. Llegué muy joven y me tocó irme lleno de experiencia, agradecido por esos cracks que sin saberlo me habían entregado un poco de lo suyo”. (Testimonio publicado en “Jugadorazos: Héctor Rial, el monje blanco”. Nota publicada en la edición de agosto del 2015 de El Gráfico).

Santa Fe en 1950. Arriba, de izquierda a derecha: Benegas, Perucca, Mioti, Chamorro, Arnadlo y Tachero Martínez. Abajo, en el mismo orden: Contreras, Rial, Pontoni, Fernández y Mitten.

Santa Fe 1950. Arriba, de izquierda a derecha: Benegas, Perucca, Mioti, Chamorro, Arnadlo y Tachero Martínez. Abajo, en el mismo orden: Contreras, Rial, Pontoni, Fernández y Mitten.

En Independiente Santa Fe fue llamado “El Pibe” o “El Nene”, debido a que era el menor de la legión argentina en Colombia. Compartió equipo con varios jugadores colombianos de renombre, sus excompañeros de San Lorenzo y estrellas del fútbol inglés como Neil Franklin y Charlie Mitten (con quien sale en una fotografía del año 1950). Sin embargo, no lograron colmar las expectativas deportivas de los socios, la hinchada santafereña y una parte de la prensa bogotana que consideró una inversión innecesaria el haberlos traído.

A finales de la temporada 1950, la revista “Sábado” insinuaba que dicha situación se debía a problemas internos entre los jugadores, lesiones e inversiones desproporcionadas por el conjunto cardenal. Esta situación causó la salida de importantes figuras, como la del mismo Héctor Rial, que a pesar de haber convertido 26 goles en 54 partidos, y de ser un jugador destacado en el fútbol capitalino, partiera -tan sólo año y medio después de haber llegado a Bogotá- con rumbo al sur del continente, para jugar con el Nacional de Uruguay.

En el decano del fútbol uruguayo, “El Pibe” demostró parte del potencial que lo llevaría a conquistar Europa años después. Los titulares de las revistas de Nacional lo registran como un crack que condujo al equipo “bolso” al campeonato de 1952 y nada menos que frente a Peñarol, su eterno rival, al que le ganó un partido de desempate por marcador de 4-2 en el estadio Centenario de Montevideo el 25 de febrero de 1953.

Portada de la revista del Club Nacional (1952).

Portada de la revista del Club Nacional (1952).

De este modo, la gloria que no había conseguido en Colombia fue recompensada con sus destacadas actuaciones en Uruguay, donde anotó 20 goles en 51 partidos y consiguió su primer título como profesional.

Sin embargo, su paso por Bogotá no sólo le había dejado a la que fue su esposa Sonia, sino que en los encuentros disputados contra Millonarios, el rival de patio de Independiente Santa Fe, el futbolista argentino Alfredo Di Stéfano se había dado cuenta de su potencial para armar jugadas ofensivas. Di Stéfano, que tras su paso por Millonarios llegó al Real Madrid, le sugirió a los directivos de ese club que contrataran a Rial para mejorar el ataque del equipo.

“El Nene” llegaría así al club blanco de la capital española en el año de 1954. En su primera temporada alcanzó un nivel superlativo, pues su equipo no sólo ganó la liga por encima de clubes importantes como el Barcelona y el Athletic Club de Bilbao, sino que en lo personal anotó 18 goles en 30 partidos y quedó en quinto lugar en la tabla general de goleadores. Junto a Alfredo Di Stéfano (con 25 goles) conformó la pareja más efectiva de delanteros de todo el torneo.

En la temporada 1955-1956, “El Pibe” Rial se había consolidado como una de las figuras del cuadro merengue. Colaboró con sus pases para que Di Stéfano ganara el trofeo “Pichichi” de la liga, y en la final de la primera edición de la Copa de Campeones de Europa, disputada el 13 de junio de 1956 en el estadio Parque de los Príncipes de París ante el Stade de Reims, anotó dos goles (el segundo y el cuarto) que le significaron al Real Madrid ganar el partido por un marcador de 4-3 con el que consiguió el primer trofeo del torneo de clubes con más reconocimiento en el mundo.

Jugadores del Real Madrid celebrando la Copa de Campeones (1956).

Jugadores del Real Madrid celebrando la Copa de Campeones (1956).

El triunfo ante el Reims y los goles marcados por Rial en esa final, lo impulsaron como una de las figuras del fútbol europeo del momento. Sus goles, incluso, han sido ampliamente documentados y comentados como una de las gestas más importantes que se han conseguido en toda la historia de dicho torneo:

“La ventaja de jugar en casa en el Parc des Princes se hizo palpable con un 2-0 inicial. El Madrid consiguió empatar, pero el 3-2 llegó de las botas de Michel Hidalgo. Sin embargo, con un centro de Di Stéfano, tocado por Paco Gento y rematado a gol por Héctor Rial, el Madrid igualaba el partido. Manuel Marquitos fue el artífice del pase con el que Rial consiguió el gol de la victoria para el Real Madrid”. (“El Madrid consigue su primera corona”).

No obstante, los logros de Héctor Rial en la Copa de Campeones de Europa estaban lejos de finalizar con el primer título del Real Madrid. Con el equipo “merengue” disputó de manera consecutiva tres finales más (La quinta se la perdió por una lesión en la rodilla). En todas ellas, “El Nene” fue fundamental en el esquema del equipo, como sucedió ante la Fiorentina (en la final de 1957), Milán (1958) y nuevamente contra el Stade de Reims (1959), en las que Real Madrid consiguió la victoria.

A pesar de que poco se puede conocer del estilo de juego de Héctor Rial con el Real Madrid, en un video de un clásico contra el Barcelona en el año de 1957 se puede observar que “El Pibe” jugaba con el número 10 en su espalda y su juego se inclinaba por la izquierda de la cancha, llegando en ocasiones a posición de gol y definiendo jugadas que venían desde la derecha, como sucedió con el segundo gol de dicho partido:

El historiador español Ángel Bahamonde Magro, en su libro “El Real Madrid en la historia de España” (Taurus, 2002), afirma que Héctor Rial potenció a sus compañeros con su visión de juego, incluyendo al propio Di Stéfano. Por ejemplo, gracias a la velocidad de sus pases hizo que Paco Gento se convirtiera en el mejor extremo izquierdo del mundo para ese momento.

Luego de los cinco triunfos consecutivos en la Copa de Campeones de Europa, el desempeño de Héctor Rial ya no fue tan brillante como el de esos años. Por esta razón, el Real Madrid lo relegó al segundo equipo, hasta que “El Nene” dejó el club blanco en el año de 1961. Entonces volvería al continente americano para jugar con la Unión Española de Chile, en el que no tuvo mucho éxito. Seis meses después regresó nuevamente a Europa para jugar con el Espanyol de Barcelona, y luego con el Olympique de Marsella, donde finalmente se retiró en el año de 1963 a la edad de 35 años.

Héctor Rial, tras probar suerte como entrenador en España y algunas selecciones nacionales como El Salvador y Arabia Saudita, falleció el 24 de febrero de 1991 a los 62 años en un hospital de Madrid. Murió víctima de un cáncer y sin el reconocimiento que muchos de sus excompañeros del equipo blanco sí tuvieron, como dice con mucha razón Matías Rodríguez, periodista argentino de El Gráfico.

A pesar de eso, en la historia del fútbol no se puede olvidar que las glorias y los grandes reconocimientos deportivos que tuvieron en su carrera grandes jugadores como Puskas, Gento, Kopa y el mismo Di Stéfano, fueron en parte gracias a que Héctor Rial estuvo en la cancha junto a ellos.

“El Nene” argentino que llegó a Santa Fe para la época de “El Dorado”, y que luego obtuvo la nacionalidad española, fue fundamental en el Real Madrid de los años 50, armando al equipo por la banda izquierda, devolviéndoles una pared en el ataque a sus compañeros para que quedaran mano a mano con el arquero y anotando goles como el que le dio la victoria en la primera final de Europa del año 1956.