Copa Colombia: cuando la gloria volvió a Santa Fe

De la mano de Omar Pérez, Independiente Santa Fe consiguió en el 2009 su primer título del siglo XXI e inició el periodo más brillante de su historia

Omar Pérez muestra la copa a la tribuna durante la vuelta olímpica

Por Camilo Rueda Navarro

La Copa Colombia fue el título con el que miles de santafereños celebraron por primera vez en su vida un campeonato. Toda una generación de hinchas no había asistido nunca a una vuelta olímpica, aunque el cariño hacia su equipo se mantuvo intacto y esperaron hasta ese momento para festejar.

Fue el 18 de noviembre del 2009 en una definición de película tras empatar en el último minuto y ganar una serie de 16 cobros desde el punto penal, en una noche que consagró a Omar Pérez como líder del equipo cardenal.

La Copa Colombia fue el primer título oficial de Santa Fe en el siglo XXI

La Copa Colombia fue el primer título oficial de Santa Fe en el siglo XXI

Habían pasado 34 años desde la última estrella de la liga, y 20 desde el último título de copa, de cuya existencia algunos ni siquiera sabían. Por eso, la obtención de la Copa Colombia del 2009 es un punto de quiebre en la historia de Santa Fe.

Desde ese momento, y gracias a varios factores, el Expreso Rojo reencarriló su camino glorioso y volvió a ser protagonista del fútbol colombiano. Es por esto que esa vuelta olímpica ocupa un lugar especial en la memoria santafereña, un hito que siguió luego con más trofeos y la vuelta casi ininterrumpida a los torneos internacionales.

El torneo

En el 2008, los directivos del fútbol profesional colombiano habían determinado reeditar la Copa Colombia, un torneo que hasta entonces se había celebrado de manera esporádica y alterna al campeonato tradicional. El nuevo certamen tendría un formato anual y con la participación de todos los equipos de primera y segunda división, tal como se disputa en Europa.

La primera edición bajo el nuevo esquema no generó mayor atractivo: los medios de comunicación le dieron poca cobertura, los clubes recurrían a sus jugadores suplentes y en ocasiones los partidos se disputaban a puerta cerrada. Equidad le ganó la final a Once Caldas, mientras que Santa Fe quedó eliminado en primera ronda por la diferencia de goles a favor.

Para la edición del 2009, los grandes de la capital ganaron el grupo D, correspondiente a la zona central. Millonarios cosechó 19 puntos y Santa Fe 18, accediendo a octavos de final. A partir de la segunda ronda, y fiel a su historia, el León tuvo un camino sufrido pero victorioso.

En la ida de los octavos, Santa Fe superó 4-0 a Cúcuta. Pese al amplio margen, la llave estuvo a punto de perderse en la frontera, pues los motilones se impusieron 5-1. En la serie de penales, el rojo clasificó por 5-4.

A los cuartos de final, y por un error en el diseño del torneo, accedieron sólo seis equipos, por lo que clasificarían los tres ganadores y el equipo con mejor puntaje del resto. Santa Fe perdió la llave con Deportivo Pasto: 3-1 en la ida, y 2-1 en la revancha, pero clasificó por mejor diferencia de gol a favor.

En semifinales, los pastusos superaron al Junior de Barranquilla al ganar, sorpresivamente, los dos partidos de la serie. Santa Fe, por su parte, debió enfrentar al favorito del torneo, Atlético Nacional. En Medellín el primer juego favoreció 2-1 a los verdolagas, y en el Campín, Santa Fe igualó la serie con un apretado 3-2. En los penales, el Expreso Rojo ganó 4-2.

Final de infarto

El 11 de noviembre, en el Estadio Libertad de Pasto, se jugó el primer duelo de la gran final. En el segundo tiempo, Omar Rodríguez abrió el marcador para los locales. A seis minutos del final, Yulián Anchico empató para la visita. En el tiempo de descuento, un penal le dio la victoria a Pasto gracias al cobro de Hugo Centurión.

La revancha fue el 18 de noviembre en el Estadio Nemesio Camacho El Campín. Unos 40.000 espectadores agotaron la boletería para el partido definitivo. Pese a la fiesta roja, Pasto se fue arriba con un tanto de James Castro, luego de un rebote dado por el portero Agustín Julio.

Para la segunda parte, el técnico Germán “Basílico” González hizo dos cambios: Omar Pérez, que venía de una lesión, reemplazó a Maximiliano Flotta, y Mario Gómez sucedió a Cristian Nazarith. A los nueve minutos, el “diez” cardenal igualó el partido con remate de derecha. Pero faltaba un gol para igualar la serie.

El panorama se complicaba, luego de que el chileno Julio Gutiérrez viera la tarjeta roja. Aunque el árbitro expulsó luego a un jugador del Pasto, Santa Fe se quedó con nueve por la roja que vio Ricardo Villarraga.

Con el tiempo agotado y todo el equipo volcado sobre el arco rival, Santa Fe recibió una falta en el área. Omar Pérez volvió a mandar el balón al fondo de la red cuando el reloj marcaba el minuto 89 del partido. Se igualó la serie con un hombre menos y sobre la hora. Y el título se definiría por penales.

En la tanda de cinco, Pérez y Quintero anotaron para el local, pero erraron Valdés, González y Anchico. Pasto también había metido dos cobros y aún tenía el último, que tapó Julio. Seguía en vilo el campeonato.

Luis Manuel Seijas, Andrés González y Mario Gómez anotaron en las tandas extra. Todos los hombres de campo de Santa Fe habían cobrado y la serie estaba 5-4, por lo que la definición quedaba en manos de Julio. Pateó Oscar Altamirano y atajó el portero cardenal. ¡Santa Fe campeón!

Los gladiadores que resistieron esa histórica batalla corrieron a abrazar a Julio en el arco sur del Campín, mientras en la tribuna se daba paso al festejo. Porque ¡la gloria no se fue de Santa Fe!

Ficha del partido

Estadio: Nemesio Camacho El Campín.
Árbitros: Francisco Peñuela, Rafael Rivas y Mauricio Camargo.

Santa Fe: Agustín Julio; Sergio Otálvaro, Carlos Valdés, Andrés González, Ricardo Villarraga; Yulián Anchico, Maximiliano Flotta, Juan Carlos Quintero, Luis Manuel Seijas; Cristian Nazarith y Julio Gutiérrez. DT: Germán González.

Amonestados: Nazarith, Flotta, Gutiérrez, Quintero y Anchico.
Cambios: Omar Pérez por Flotta (45); Mario Gómez por Nazarith (45), y Mario González por Otálvaro (51).
Expulsados: Gutiérrez y Villarraga.
Goles: Pérez (56′ y 88′).

Pasto: Julián Mesa; Gilberto García, Andrés Mosquera, Germán Centurión, Luis Lora; René Rosero, Walden Vargas, Ómar Rodríguez, Ferley Villamil, Hugo Centurión; Jimmy Asprilla. DT: Jorge Luis Bernal.

Cambios: Ormedis Madera por Asprilla (67), Ferley Villamil por Castro (73), y Óscar Altamirano por Rosero (85).
Amonestados: Vargas, H. Centurión, G. Centurión, Lora, Asprilla y Rosero.
Expulsados: Lora.
Goles: Castro (45′).

Un Santa Fe de ensueño

Formación ideal del Santa Fe de la época reciente

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Independiente Santa Fe vive la etapa más gloriosa de su historia. Tras 37 años sin obtener la estrella, en los últimos años ha obtenido varios títulos oficiales, incluyendo su primer título continental: la Copa Suramericana.

De la generación de jugadores que obtuvo la Copa Colombia 2009 y la séptima estrella en el 2012 (primeros títulos del siglo XXI) , pocos son los que aún permanecen en el club. El fútbol y el rendimiento que ha tenido el equipo ya no es el mismo y parece que se cierra este exitoso ciclo de la institución.

Algunos de los jugadores que protagonizaron esta etapa hoy son figuras en el exterior y hacen parte de la Selección Colombia que compite por el Mundial Rusia 2018. Como un ejercicio hipotético, armamos lo que sería el equipo ideal del Santa Fe reciente:

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Arquero

Camilo Vargas: Fundamental en la séptima y octava estrellas. Para el 2015 protagonizó un polémico traspaso al Atlético Nacional, donde fue suplente. Tras un breve paso por Argentinos Juniors, hoy recupera su nivel en el Deportivo Cali.

Defensa

Sergio Otálvaro: Buen lateral derecho que estuvo en los principales títulos oficiales que ganó Santa Fe en los últimos años. Pasó al Nacional de Uruguay.

Yerry Mina: Destacado en la defensa gracias a su altura y buen juego aéreo, ha marcado varios goles por esta vía. Fue adquirido por el Palmeiras de Brasil, donde ya es figura.

Francisco Meza: Uno de los mejores zaqueros en la historia de Santa Fe, pasó al fútbol mexicano, donde sufrió una lesión de rodilla.

Luis Carlos Arias: Caracterizado por su entrega en la cancha, desempeñó varios roles, como lateral izquierdo, volante y delantero. Protagonista en las dos estrellas y las dos superligas. Volvió al Medellín, equipo donde surgió y del que es hincha.

Medio campo

Daniel Torres: Destacado volante de marca. Tras un corto paso por Nacional, se recuperó de un problema de alcoholismo para ser parte de la nómina de la séptima estrella. Pasó al Medellín, desde donde desairó a la hinchada cardenal, que siempre lo apoyó. Hoy juega en el Alavés de la liga española.

Juan Daniel Roa: surgido de las divisiones inferiores, se consolidó como volante de marca. Es uno de los pocos de esta generación que aún se mantienen en el equipo. También ha jugado como lateral derecho.

Luis Manuel Seijas: el volante zurdo de origen venezolano ganó la Copa Colombia 2009. Luego pasó por el fútbol belga y el ecuatoriano. Volvió en el 2014 para ser uno de los héroes de la octava estrella. Se destacada actuación en la Copa Suramericana le valió la nominación al equipo ideal de América del 2015. Hoy juega en el Internacional de Brasil.

Omar Pérez: el jugador extranjero con más partidos disputados con la camiseta del León. El diez argentino es uno de los mayores ídolos de la historia santafereña. Completa ocho temporadas consecutivas en la institución, en las que ha sido capitán indiscutido. Artífice de cada uno de los títulos recientes.

Delantera

Wílder Medina: Botín de oro del torneo apertura 2013 y recordado por el histórico gol con el que Santa Fe eliminó al Gremio de Brasil en la Copa Libertadores de ese año. Renunció al equipo tras perder la final de la Copa Colombia 2014.

Wilson Morelo: delantero goleador, fue una de las figuras de la Copa Suramericana 2015, hoy en el fútbol mexicano.

Suplencia

Robinson Zapata: uno de los artífices de la Copa Suramericana, figura en la serie de penales que definió el título ante Huracán.

Yulián Anchico: a pesar de su irregular nivel, ha estado en todas las nóminas campeonas de los últimos años.

Dairon Mosquera: ha sido uno de los mejores laterales izquierdos de los últimos años.

Gerardo Bedoya: volante de marca zurdo de gran entrega en la cancha. Se ganó el respeto y la admiración de la hinchada santafereña. Fue uno de los héroes de la séptima estrella. Hoy es entrenador de las divisiones inferiores.

Jonathan Copete: delantero por la banda izquierda, autor del gol que le dio a Santa Fe la séptima estrella. Hoy es jugador del Santos de Brasil, donde se ganó la convocatoria a la Selección Colombia. También jugó en Vélez Sarsfield y Atlético Nacional.

Jefferson Cuero: hábil y rápido delantero, destacado en la Copa Libertadores del 2013 y la del 2014. Fue adquirido por el Monarcas de Morelia mexicano.

Un 5-1 que también disfrutó el público femenino

En una contundente victoria santafereña ante Bucaramanga se destacó la presencia de varias mujeres en las tribunas del Campín

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Si bien en el siglo XXI resulta habitual ver mujeres en las tribunas de los estadios colombianos, no siempre fue así, menos en una sociedad machista donde el fútbol ha sido un deporte predominantemente masculino.

Sin embargo, en los años 60 ya había presencia de aficionadas en el fútbol profesional, como lo resalta la prensa en sus páginas deportivas.

El 6 de noviembre de 1960, Independiente Santa Fe se encarrilaba hacia su tercera estrella. Ese día doblegó 5-1 al Atlético Bucaramanga en el estadio El Campín.

El partido lo disfrutaron unos 38 mil espectadores, y el diario El Tiempo destacó entre ellos al público femenino.

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“La euforia de los goles hizo estremecer las graderías. Dos damas aclamaron cada una a su turno a los conjuntos de sus preferencias: la primera a Santa Fe, la segunda a Bucaramanga”, registra el pie de foto de una serie de imágenes centradas en dos aficionadas que vivieron aquel partido.

El Santa Fe de 1960, dirigido por el argentino Julio Tócker, desplegó un gran fútbol al punto de llegar a ser considerado como el mejor de la historia.

Jack Greenwell: El técnico que hizo grande al Barcelona y que murió entrenando a Santa Fe

El inglés John Richard Greenwell, considerado uno de los mayores gestores del FC Barcelona, dirigía a Santa Fe en 1942 cuando falleció por un derrame

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Por José Luis Fernández

El paso por la vida del fútbol del inglés Jack Greenwell es una de esas fábulas extrañas en el mundo del deporte que por las casualidades de la vida involucran en una etapa muy temprana al Club Independiente Santa Fe y que permanecen perdidas por la historia. “Jack”, como fue apodado en España, fue un jugador y entrenador que trascendió las fronteras del fútbol de su tiempo por viajar y expandir la práctica de este deporte por los continentes europeo y americano en las primeras décadas del siglo XX.

Fue el gran gestor del Fútbol Club Barcelona en las primeras dos décadas del club catalán y un técnico exitoso dirigiendo otros equipos en la península ibérica. También fue campeón con la selección de Perú en los Juegos Bolivarianos de Bogotá de 1938 y con el Universitario de Deportes de ese país en 1939. Preparó una selección Colombia de fútbol en 1940 que nunca llegó a jugar y luego fue contratado como técnico de Independiente Santa Fe, hasta que intempestivamente murió de un ataque cerebrovascular en la ciudad de Bogotá en 1942.

John Richard “Jack” Greenwell nació en el año de 1884 dentro de un pueblo minero llamado Crook (County Durham) al nororiente de Inglaterra. Su padre trabajaba en las minas de carbón y él mismo lo hizo a una temprana edad, hasta que a los 17 años se unió a un equipo de fútbol del pueblo, el Crook Town A.F.C., que se había coronado campeón de la FA Amateur Cup en 1901 y que para esos años era muy importante en el fútbol de esa región.

Greenwell, después de haber participado por ocho años en varios torneos regionales y amateurs con el Crook Town A.F.C., recibe la invitación de otro importante equipo de la región llamado West Auckland Town F.C. para jugar la copa Sir Thomas Lipton Trophy en 1909. Dicho torneo se realizó en la ciudad de Turín (Italia), y el West Auckland se coronó campeón por encima de equipos alemanes, suizos y al anfitrión Torino, al que venció en la final. “Jack” permanecería tres años más en el West Auckland Town F.C., hasta que el llamado de un suizo desde España le cambiaría el rumbo de su vida deportiva para siempre.

Mientras tanto al otro lado de los Pirineos, el historiador Ángel Iturriaga registra que el F.C. Barcelona era un club en formación, pues desde su fundación en 1899 padeció muchos problemas que casi lo llevan a la desaparición (1) . Una década después estaba por alcanzar la solidez económica y el apoyo de las máximas autoridades de la ciudad condal. De la mano de su fundador, presidente y benefactor, el suizo Hans Gamper, adquirió su primer campo de fútbol en propiedad, y en los siguientes años llegaría a convertirse en una institución con verdadera trascendencia social en Cataluña.

Hans Gamper, luego de lograr la estabilidad económica y financiera del club, promocionó al Barcelona no sólo en Cataluña sino en el exterior, pues organizó un torneo internacional con equipos de Francia, llamado la Copa de los Pirineos y la cual ganó en cuatro ocasiones, por lo que el club culé recibió la ovación del público y de las máximas autoridades políticas en Cataluña (2).

Greenwell en el F.C. Barcelona (1913)

Greenwell en el F.C. Barcelona (1913)

Gamper, viendo la popularidad que el F.C. Barcelona había alcanzado con dicho torneo, decide internacionalizar la plantilla del equipo y contratar un grupo de jugadores ingleses para 1912. Entre ellos se encontraba Greenwell. Pero, tal y como lo referencia Rory Smith (3) en su texto Mister: The Men Who Gave The World The Game, no se tiene aún certeza de la forma en que se conocieron Gamper y Greenwell, o cómo “Jack” sería promocionado y convencido para jugar en el equipo culé.

Rory Smith y el estadígrafo Eugen Scheinherr (4) plantean varias teorías. Una de ellas es que fue observado por personas allegadas al club desde la copa Sir Thomas Lipton Trophy en Italia. La segunda es que el mismo Gamper se lo encontró en un viaje a Inglaterra durante el transcurso del año de 1912, y lo convenció de ir a jugar al comienzo de la siguiente temporada en el Barcelona (5). Y la tercera, que podría ser la más factible, es que un amigo de él llamado John Thomas Alderson, también originario de Crook, dejó recomendado a Greenwell con los directivos del equipo catalán, a pesar de que Alderson nunca debutó con el equipo para jugar con el Newcastle a comienzos de 1913 (6).

No obstante, lo único cierto es que en enero de 1913 John Richard Greenwell se convierte en jugador y entrenador del Barcelona, pues también se le encargó la dirección técnica del equipo. Se convirtió así en uno de los primeros jugadores y entrenadores extranjeros en España, y llegó a potenciar las primeras figuras deportivas del club culé, como Paulino Alcántara, Romà Forns, Sagi-Barba, Ricardo Zamora, José Samitier, Félix Sesúmaga o Franz Platko.

Su palmarés en la historia del club fueron los campeonatos de Cataluña de 1913, 1916, 1919, 1920, 1921, 1922, 1924 y 1932, y dos campeonatos de la Copa de España en 1920 y 1922. También dirigió con mucho éxito a otros equipos de la región como el C.D. Castellón, el Valencia C. F. y el Español. Con los dos primeros logró campeonatos locales y con el último la Copa de España, que ganó en una final frente a nada más y nada menos que al Real Madrid en 1929.

Después de los éxitos conseguidos en Cataluña y Valencia, y dirigir sin mucha gloria al Sporting de Gijón en la temporada 1935-1936, “Jack” Greenwell busca retornar a Inglaterra por la condiciones políticas que se presentaban en la península ibérica tras el estallido de la Guerra Civil Española. Sin embargo, antes de partir al Reino Unido es contactado por el peruano Alberto Denegri, que para ese momento era directivo de la selección Nacional del Perú, para que fuera asistente técnico y preparara un equipo para los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, a lo que el técnico inglés accedió.

Selección peruana que participó en los Juegos Olímpicos Berlín 1936

Selección peruana que participó en los Juegos Olímpicos Berlín 1936

En Berlín, la selección peruana lograría resultados muy importantes, como fue derrotar a Finlandia en primera ronda por marcador de 7-3 y llegar a jugar los cuartos de final contra Austria, que tras un polémico partido ganado por los peruanos 4-2 es invalidado por las autoridades del Reich.

Ante el hecho, las delegaciones de Perú y Colombia se retiraron de los juegos, y otros países suramericanos, como Argentina, Chile, Uruguay y México, expresaron su repudio frente a la decisión tomada por los dirigentes olímpicos. Los dirigentes peruanos, lejos de apartar a Greenweel de la selección, lo invitaron para continuar y trasladarse a vivir en Suramérica, con el fin de que dirigiera simultáneamente al conjunto nacional y al Universitario de Deportes, club de la ciudad de Lima.

Al llegar al Perú, su primera labor fue la de preparar al equipo nacional que disputaría los primeros Juegos Bolivarianos, que se efectuarían en la ciudad de Bogotá en el año de 1938. También entrenó al equipo limeño del cual Denegri había sido una de sus primeras figuras en los años 20.

La labor de Greenweel en tierras peruanas fue sobresaliente, no sólo conquistó el oro en los Bolivarianos de Bogotá, sino que también ganaría la Copa América y el torneo local de 1939 con el Universitario de Deportes.

Bajo su mando brillaría una generación de jugadores peruanos de la que hace parte el legendario delantero Teodoro Fernández Meyzán (1913-1966), que hasta el día de hoy es el máximo goleador histórico de todos los torneos locales en el Perú y de la selección olímpica peruana.

Greenweel obtuvo grandes reconocimientos y logros en este tiempo, dejando una impresión muy positiva en su paso por la selección peruana que lo llevaría a que en 1940 fuera contratado por dirigentes colombianos para dirigir el club Juventud Junior de la ciudad de Barranquilla y la selección Colombia que se preparaba para los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1942.

No obstante, esa edición de los Juegos Centroamericanos no llegó a realizarse, por lo que Greenweel se dedicó completamente a dirigir al club Juventud Junior de Barranquilla, con el cual sería campeón del fútbol del Atlántico en 1941 y por lo cual fue invitado a participar en un torneo en Bogotá, que contaba con la presencia de los principales equipos de la ciudad y algunos extranjeros como el Santiago Wanderers de Chile.

La impresión dejada por el equipo al mando de Greenwell fue inmejorable, tanto es así que, en 1942, el periodista inglés Richard McColl, en uno de sus escritos sobre el paso de John Richard “Jack” Greenwell por la ciudad de Bogotá, afirma que Enrique Santos Castillo (padre del hoy presidente Juan Manuel Santos) como presidente encargado del club y recién graduado del Colegio del Rosario, contactó al técnico inglés para que se encargara de un equipo recién creado en la ciudad llamado Independiente Santa Fe. Por lo tanto, Greenwell llegaría a comienzos de septiembre a la capital de la República de Colombia para entrenar al equipo bogotano, que para esa fecha tenía apenas un año de fundación.

Pero Greenwell quedó gratamente sorprendido por los jugadores y la organización de Santa Fe, que sin recibir ningún apoyo oficial tenía un campo de fútbol de entrenamiento en la Quinta Mutis (Hoy la facultad de Medicina del Colegio del Rosario) y que contaba -según su propio criterio- con el mejor jugador del medio local, Luis Robledo.

Greenwell afirmaba también que con un poco más de preparación, los jugadores amateurs con los que contaba el club podrían hacerle frente a las grandes figuras profesionales del fútbol argentino del otro club de Bogotá, “Los Millonarios”, que en ese año esperaba convertirse en el mejor equipo local y nacional (7).

Tras un mes entrenando a Independiente Santa Fe, el domingo 4 de octubre de 1942, el equipo de Jack Greenwell derrotó por marcador de 10-3 al Texas, equipo que había sido campeón del fútbol bogotano el año anterior. Santa Fe comenzaría a ilusionar a toda la afición capitalina, gracias a la práctica de un fútbol de alto nivel con los valores amateurs y que hasta ese momento no se había visto en Bogotá.

Sin embargo, el destino truncó los planes de Greenwell, pues el miércoles 7 de octubre de 1942, después de llegar de un entrenamiento de la Quinta Mutis, el técnico inglés sufrió un derrame cerebral en su residencia, ubicada en la calle 16 con carrera Octava de la capital. Ante la mirada impotente de los demás ocupantes de su vivienda, falleció a los pocos minutos (8).

El Tiempo, 8 de octubre de 1942, pág. 11

El Tiempo, 8 de octubre de 1942

Ese mismo día se procedió a su entierro, realizado a las cuatro de la tarde en el cementerio Inglés, con la asistencia de la colonia inglesa en Bogotá, la junta directiva y nómina de Santa Fe (encabezadas por Enrique Santos Castillo), el presidente de la liga de Cundinamarca, Luis Robledo Restrepo, y los jugadores y directivos del club Los Millonarios (9). De esta manera, y con 58 años de edad, llegaba a su fin la leyenda del fútbol inglés John Richard “Jack” Greenwell.

El periodista inglés Richard McColl afirma que incontables veces asistió al cementerio Inglés de Bogotá para fotografiar la lápida del famoso entrenador sin poder localizarla, pues en el transcurso de estos años aparentemente se deterioró y fue retirada por las autoridades del lugar. No obstante, allí reposan anónimamente los restos de una de las estrellas del fútbol mundial de la primera mitad del siglo XX y uno de los primeros gestores de la historia del Club Independiente Santa Fe. Un personaje cuya historia requeriría de un mayor reconocimiento e investigación por parte de la hinchada albirroja, como lo han hecho muchos aficionados ingleses o catalanes para resaltar su memoria.

Por eso es que en el 2011, cuando en el F.C. Barcelona deslumbraba al mundo con su estilo de juego, y el argentino Leonel Messi brillaba en una de sus mejores temporadas, el diario inglés The Journal se atrevió a titular uno de sus artículos deportivos de la siguiente manera: Olviden a Messi, Jack Greenweel fue el que hizo grande al Barcelona (10).

Notas:

1. Ángel Iturriaga Barco. El poder político y social en la historia del Fútbol Club Barcelona (1899-2015), Tesis Doctoral, Universidad de la Rioja, 2015. pp. 134-141.
2. Ángel Iturriaga Barco Obra citada. pp. 145.
3. Rory Smith, Mister: The Men Who Gave The World The Game, Simon & Schuster Ltd., 2016.
4. Ídem.
5. Ídem.
6. Eugen Scheinherr, Los primeros entrenadores del FC Barcelona. Cuadernos del Fútbol, n° 58, octubre 2014.
7. El Tiempo, 6 de septiembre de 1942, pág. 11.
8. El Tiempo, 8 de octubre de 1942, pág. 11.
9. Ídem.
10. “Forget Messi, Jack Greenwell made Barcelona great”. En: http://www.thejournal.co.uk/news/north-east-news/forget-messi-jack-greenwell-made-4433049. 28 de mayo del 2011.

La primera visita de River al Campín

El primer juego entre Santa Fe y el River Plate de Argentina fue un amistoso celebrado en 1952 en Bogotá

Jugadores de River vistiendo las ruanas que le obsequió Santa Fe

Jugadores de River vistiendo las ruanas que le obsequió Santa Fe

El 17 de noviembre de 1952 fue el primer partido disputado entre Independiente Santa Fe y River Plate. Fue un amistoso celebrado en el estadio Nemesio Camacho El Campín de Bogotá, al que asistieron unos 17 mil espectadores.

Con motivo del encuentro, Santa Fe le obsequió unas ruanas con su escudo al equipo visitante. La prenda típica del Altiplano Cundiboyacense fue portada por los jugadores riverplatenses al salir al campo de juego.

Rubiano abrió el marcador para el conjunto local, pero River remontó por intermedio de Sivori (en dos ocasiones) y Scaparotella para el 3-1 final.

Este fue el primero de una serie de amistosos que celebraron ambos equipos en las décadas de 1950 y 1960, antes de darse el primer juego oficial (en 1967 por Copa Libertadores).