Victoria de Santa Fe ante Táchira por Copa Conmebol

En 1996, Independiente Santa Fe superó al Deportivo Táchira en El Campín

Con un contundente 3-0, el rojo bogotano avanzó a la siguiente fase de la Copa Conmebol. El juego de ida había finalizado 2-2.

Santa Fe jugó con la siguiente formación: Julio; Flórez, Garcés, Méndez, Upegui; Gutiérrez, Salcedo, Zea, Vidales; Wittinghan y Díaz. Anotaron Méndez, Garcés y Wittinghan.

Anuncios

Fallece Alberto Perazzo, leyenda de Independiente Santa Fe

El argentino Alberto Orlando Perazzo hace parte de la nómina campeona en 1960, una de las mejores de la historia santafereña

Perazzo jugó en Santa Fe entre 1959 y 1963

Este 14 de enero, a los 82 años, murió Alberto Orlando Perazzo, figura de Independiente Santa Fe en los años 60.

“Totogol”, de nacionalidad argentina, es uno de los delanteros más destacados que haya pasado por el Expreso Rojo. Hizo parte de la nómina campeona de 1960, considerada una de las mejores de la historia santafereña.

Con la camiseta del cuadro bogotano anotó 105 goles en los 162 partidos que disputó. También fue semifinalista de la Copa Libertadores en 1961 y subcampeón colombiano en 1963.

Además jugó en San Lorenzo de Almagro y Argentinos Juniors. Sus hijos, Orlando y Walter, también jugaron para Independiente Santa Fe en los años 80.

La leyenda del diez cardenal: una historia de Omar Pérez

Tras superar los vaivenes de su carrera, el argentino Omar Sebastián Pérez Marcos llegó a convertirse en uno de los más importantes jugadores de la historia de Santa Fe

Omar Pérez campeón con Santa Fe luego de 37 años

Por José Luis Fernández Chavarría

Omar Sebastián Pérez Marcos hace parte de una generación de jugadores formada por Jorge Griffa, que como entrenador de divisiones inferiores de Newell’s Old Boys había promovido en primera categoría a futbolistas como Jorge Valdano, Américo Gallego, Ricardo Giusti, Gabriel Batistuta, Fabián Basualdo, Roberto Sensini, Fernando Gamboa, Mauricio Pochettino, Gerardo Martino, Maxi Rodríguez, Juan Simón, Walter Samuel, Aldo Duscher, Julio Zamora, Pablo Guiñazú, Abel Balbo y Gabriel Heinze.

Luego al servicio del Club Atlético Boca Juniors, promovió a primera a jugadores como Nicolás Burdisso, Éver Banega, Sebastián Battaglia, Fernando Gago, Carlos Tévez y al talentoso Omar Sebastián, que debutó a los 19 años con la camiseta xeneize.

Omar Pérez en portadas de la revista “El Gráfico” (1998 y 2002)

Omar se volvió uno de los jugadores con más proyección en Boca, donde alternó la titular en los equipos campeones del torneo argentino (2000), Libertadores (2000 y 2001) y la Intercontinental (2000). Incluso algunos críticos vieron en su juego el reemplazo de Juan Román Riquelme, sobretodo en el torneo de verano de 2002, al que llegó como titular y en el que le marcó un gol a River Plate en la goleada 4-0 de su equipo ante su eterno rival.

Sin embargo, el destino de Omar Sebastián era lejos del equipo donde se formó debido a que en el primer semestre del 2003 se le diagnosticara una lesión crónica de rodilla (llamada sinovitis) que lo alejó de tener una proyección internacional de alto nivel. Su papel en Boca Juniors se relegó a un segundo plano y a la postre se dio su salida hacia otro club en la siguiente temporada.

De esta forma, Omar Sebastián llega a Banfield para la temporada 2003-2004, donde cumple un decoroso papel que inclusive lo lleva a actuciones memorables, como un doblete que le hizo a River Plate en el Monumental. Con la camiseta del “Taladro” mostró el talento y el gran estilo de su juego en ese partido memorable.

No obstante, debido a su lesión, Omar Sebastián no logra jugar más que 21 partidos. Al final de temporada, las directivas de Banfield deciden no renovarle su contrato. Por tanto, el “Pelado”, como le llaman sus amigos, buscó otros rumbos donde pudiera desplegar su talento y jugar más partidos. Así se da su llegada al Junior de Barranquilla de la liga colombiana, que sin tanto renombre en el plano continental, le promete a Omar Sebastián más minutos de juego y un contrato por partido jugado.

En el equipo barranquillero, Omar desplego todo el talento que lo había hecho ser uno de los jugadores de mayor proyección en Argentina. Suma 33 partidos y 15 goles con Junior (uno de ellos desde mitad de cancha) y llega a ser una de las grandes figuras del equipo, que se conoraría campeón del torneo finalización 2004, superando al Atlético Nacional en la ciudad Medellín, en una de las disputas más emotivas que se recuerden para definir un título profesional en Colombia y que se resolvió en los penales tras un 3-0 de ida y un 5-2 en la vuelta.

Junior de Barranquilla campeón del fútbol colombiano en 2004 con Omar Pérez

Aquel despliegue de talento en el Junior catapultó a Omar al fútbol mexicano para la siguiente temporada. Llegó al Jaguares de Chiapas, donde a la postre solo jugó tres partidos debido al recrudecimiento de su lesión de rodilla. Tras su paso por México, regresó al futbol colombiano. Primero a Junior y luego para vestir la camiseta del Real Cartagena, donde tuvo inconvenientes por un impago que lo llevó a interponer una demanda ante la FIFA.

Sin embargo, Omar Sebastian no desistió del fútbol profesional y para la temporada 2008 arribaría al Independiente Medelín, donde volvió a tener minutos y a recuperar parte de su buen juego. Al final de ese año disputó la final del fútbol colombiano frente al América de Cali, en la que se quedó con el subcampeonato. Ese año, el “Pelado” anotó 10 goles en 38 partidos disputados y fue una de las grandes figuras del equipo.

Dicha actuación lo llevaría a ser uno de los jugadores más atractivos del fútbol colombiano de cara a la temporada 2009. Varios equipos buscaron su contratación, pero el volante argentino optaría por el Independiente Santa Fe de la ciudad de Bogotá, que pese a no disputar torneos internacional y de acumular 35 años sin ser campeón colombiano, fue el equipo que más le llamó la atención por su historia y el desafío que representaba aquella sequía de títulos (ver video).

Superando el más optimista de los pronósticos, Omar Sebastián Pérez Marcos se convirtió en el jugador con más gloria del club Independiente Santa Fe tras asumir su camiseta número diez. El “Pelado” llevó al Expreso Rojo a ganar 7 torneos de índole local (3 ligas, 3 superligas y 1 Copa Colombia) y también lo condujo a ser el único club colombiano en ganar una Copa Sudamericana (2015) y una Copa Suruga Bank en Japón (2016).

Omar Pérez campeón de la Copa Suruga Bank 2016

Fueron incontables las destacadas actuaciones de Omar Sebastián con Independiente Santa Fe. Por ejemplo, sus dos goles para la Copa Colombia 2009, el centro para el gol de la séptima estrella y el gol olímpico a Nacional en el 2012. También sus goles y asistencias en la Copa Libertadores 2013 que sirvieron para llegar a la semifinal, sus anotaciones para el campeonato de liga del 2014 o la memorable anotación ante Colo Colo en el estadio Monumental de Santiago en el 2015.

Nueve años después de su llegada a Santa Fe, se anuncia su salida del club, con lo que se cierra uno de los ciclos de uno de los jugadores más triunfadores en la historia del fútbol colombiano. Un crack que debió haber jugado en Europa o ser el conductor de la Selección Argentina, hechos que no se dieron pero sí el haberse convertido en uno de los mayores referentes y emblemas de Independiente Santa Fe.

Para aquellos que tuvimos el placer de ver a este diez cardenal en la cancha en sus mejores años, nos llena la nostalgia y la melancolía verlo partir. No sólo por ser el mejor jugador de la etapa más gloriosa de Santa Fe, sino porque a su llegada prometió algo que en su momento parecía imposible e inalcanzable, pero que con su trabajo y al hermoso destino que le permitió ser santafereño, lo llevaron a la cúspide del fútbol colombiano y continental.

Omar Sebastián Pérez Marcos, toda una leyenda cardenal, estará para siempre entre los más grandes jugadores de la historia del Club Independiente Santa Fe. Tal vez un nuevo azar del destino nos devuelva parte del maravilloso fútbol que vimos con él y un poco de la fe que se tuvo cuando vino al equipo para protagonizar estos nueve gloriosos años.

“El fútbol puede acabar la guerra”: la historia de Dairon Mosquera

Sobreviviente del conflicto, sueña con llegar a la Selección y con vivir en un país en paz. “Hay que ir paso a paso para lograrla”, dice.

Dairon Mosquera (izquierda) celebra con Luis Manuel Seijas un gol marcado por Copa Libertadores en El Campín

Por Revista Semana*

Semana: ¿Cuándo comenzó a jugar?

Dairon Mosquera: Desde los 4 años. El fútbol fue una herencia, pues mis ocho hermanos lo jugaban. Mi vida en Napipí (corregimiento de Bojayá) fue muy chévere. Yo jugaba por pura recocha, hasta tres veces al día. El pueblo tenía una cancha y un equipo. El balón era del pueblo y nos lo íbamos rotando.

Semana: ¿Cómo llegó al fútbol profesional?

D. M.: Desde chiquito preferí el fútbol al estudio y siempre me destaqué. Tuve suerte, cuando la Alcaldía organizó un torneo y unos señores eligieron a un muchacho de cada vereda y corregimiento. Así llegué a Cali, donde pasé por dos clubes menores, y luego al Atlético Bucaramanga. De ahí pasé al Cortuluá, al Medellín y ahora estoy en el Santa Fe.

Semana: ¿Recuerda la masacre de Bojayá?

D. M.: Los guerrilleros vivían en el pueblo, pero no pasaba mucho. Ese día, sin embargo, yo estaba en casa con mi familia y de pronto oímos un tiroteo y luego un golpe tremendo. Estábamos asustados, pues sabíamos que debía haber muchos muertos. Esas cosas duelen.

Semana: Casi 5.000 personas abandonaron Bojayá. ¿Ustedes por qué se quedaron?

D. M.: Nadie quería que pasara lo que pasó, pero después volvió la normalidad y seguimos tranquilos. Hoy el municipio sigue un poco olvidado, aunque ahí se ha ido reconstruyendo.

Semana: ¿Considera que otros podrían ver su historia como un modelo por seguir?

D. M.: A mí me hace falta mi familia, pero cuando uno tiene un sueño pelea por él. En Bojayá hay gente orgullosa y pendiente de mí, que se vuelve hincha del equipo al que llego. El camino que me falta es largo. Yo quiero triunfar y llegar a Inglaterra y a la selección. Voy lento pero seguro.

Semana: Si pudiera hablarle a un político de su región, ¿qué le pediría?

D. M.: Que es necesario pensar en otras cosas. Allá se apoya muy poco el deporte. El fútbol puede acabar la guerra porque trae tranquilidad. Hay que quitarle el protagonismo a la violencia y darles espacios a los más pequeños para que se diviertan y se salgan de la guerra. Hay que darle la oportunidad a todo ese talento que hay.

Semana: ¿Está haciéndole fuerza al proceso de paz?

D. M: Claro. ¿Quién no va a querer la paz para Colombia? Creo que es difícil, pero no imposible. Hay que ir paso a paso para lograrla.

*Publicada originalmente en enero del 2014

El primer clásico bogotano oficial de la historia

Se jugó en la sexta fecha del torneo de 1948 y se saldó con triunfo rojo

El primer partido oficial entre Independiente Santa Fe y Millonarios se disputó el 19 de septiembre de 1948, con motivo de la sexta fecha de la primera edición del fútbol profesional colombiano.

Santa Fe llegó a este partido como líder, con cuatro victorias y un empate, mientras que el cuadro azul arribó segundo, con cuatro victorias y una derrota.

El Expreso Rojo, además, tenía la valla menos vencida, con 8 goles en contra, mientras que su rival de plaza ostentaba la delantera más efectiva del torneo, con 25 tantos a favor.

El histórico partido, el primer clásico capitalino del FPC, se saldó con triunfo para Santa Fe por 5-3. Los goles rojos fueron de Jesús María Lires López (en 3 ocasiones), Germán Antón y Rafael “Canoíta” Prieto. Por el azul descontaron Mariano Orozco, Alfredo Castillo y Alfonso Rodríguez.

La victoria encarriló a Santa Fe como líder solitario del torneo, que a la postre lo consagraría como el primer campeón del fútbol colombiano, por encima de los favoritos al título (Junior y el propio Millonarios).

A partir de dicho campeonato, el clásico bogotano se ha jugado ininterrumpidamente en las 70 temporadas del fútbol colombiano, lo que lo hace el único duelo regional del país que siempre se ha disputado. En el 2017, por primera vez, se realizará para adjudicar una estrella.

Santa Fe inaugura los partidos nocturnos del Campín

Con un amistoso ante Checoslovaquia, “El León” disputa el primer juego del Nemesio Camacho con luz artificial

El 29 de noviembre de 1967, Independiente Santa Fe inauguró la iluminación del estadio Nemesio Camacho El Campín de Bogotá. Para ello, disputó un juego amistoso ante la Selección mayor de Checoslovaquia.

En ese momento, Santa Fe era el vigente campeón del fútbol colombiano, luego de imponerse en el campeonato de 1966, lo que le dio su cuarta estrella. Por su parte, Checoslovaquia era uno de los mejores conjuntos nacionales europeos del momento, y se impuso por 2-0.

René Pontoni: el ídolo del papa que jugó en Independiente Santa Fe

Francisco, reconocido hincha de San Lorenzo, narró en una audiencia papal que un exjugador de Santa Fe en El Dorado era el crack que más admiraba

“De niños íbamos al estadio, me acuerdo en particular durante el campeonato de 1946. Iba con mis padres y siempre me impresionó el juego de Pontoni”, contó el papa Francisco en una audiencia con jugadores de fútbol, una de sus mayores aficiones.

En particular, Francisco recordó un “gol de ensueño” que anotó dicho jugador en la goleada 5-0 de San Lorenzo a Racing. René Pontoni (nacido en Santa Fe, Argentina, en 1920) bajó el balón con el pecho, lo retuvo en su empeine, amagó para un lado y se fue entre dos defensores. Concluyó su jugada con un remate cruzado que batió al meta rival.

Al día siguiente, el diario El Clarín tituló: “Pontoni hizo un gol como para pasarlo en el Colón”. El entonces niño Jorge Mario lo guardó en sus recuerdos como aficionado de San Lorenzo, donde Pontoni se destacó como uno de los mejores delanteros de la época.

“El centrodelantero más fino, elegante, armonioso, sutil y brillante de toda la historia del fútbol nacional”, lo definió un cronista de El Gráfico.

Pero en 1948 sufrió una terrible lesión en su rodilla derecha: fractura de rótula, meniscos y ligamentos que le truncaron su carrera.

Pontoni optó por el retiro pero volvió al año siguiente para jugar en Independiente Santa Fe, que acababa de ganar el primer campeonato profesional colombiano. Con el “Expreso Rojo” jugó entre 1949 y 1952 (la época de El Dorado), en donde alcanzó a plasmar puntadas de su buen fútbol.

Antes había jugado en Newell’s Old Boys. También vistió la camiseta de Portuguesa, de Brasil, y de la Selección Argentina, con la que ganó tres copas América. Hoy se recuerda como “el ídolo del papa Francisco”, un crack que también jugó en Independiente Santa Fe.