La fundación de Independiente Santa Fe

En 1941, un grupo de estudiantes dio creación al club que se convertiría en ícono de Bogotá y en el primer campeón nacional

pasaje santa fe

Vista del Pasaje Santa Fe en los años 40.

Por Camilo Rueda Navarro

“Llevará por nombre ‘Club Independiente Santa Fe’. Tendrá un carácter meramente deportivo, sin perseguir lucro de ninguna especie. Su domicilio será esta ciudad”, proclama uno de los apartes del acta de fundación del primer campeón colombiano, firmada el 28 de febrero de 1941 en Bogotá.

Ese día, en el Café del Rhin, en el centro de la ciudad, un grupo de 16 estudiantes dio nacimiento a una institución que se convertiría en símbolo deportivo y en pasión del pueblo bogotano.

El grupo de fundadores estaba integrado principalmente por egresados del Gimnasio Moderno, que desde un par de años antes habían conformado un equipo de exalumnos con el que jugaron un partido de fútbol con motivo de los 25 años de ese colegio.

El vínculo entre ellos perduró y algunos habían ingresado al Colegio Mayor de Nuestra Señora de Rosario, cerca al Café del Rhin, en el Pasaje Santa Fe del centro de la ciudad, donde se reunían en sus ratos libres.

El Café del Rhin y el Pasaje Santa Fe

Ese grupo de amigos, liderado por Gonzalo Rueda Caro, decidió formalizar un club que pudiera participar en el torneo de la Asociación Deportiva de Bogotá. Así entonces determinaron crear una nueva institución.

En esos años, el fútbol argentino ya tenía influencia en Colombia y algunos nombres que se barajaron, según testimonios, fueron los de los grandes clubes de ese país. Tal vez por eso ‘Independiente’ fue el primer componente del nombre, “un nombre ya establecido en Argentina para Independiente de Avellaneda y que en su connotación lograba mostrar el espíritu del equipo, un grupo dedicado a jugar al fútbol sin fines de lucro, netamente por convicción, la idea romántica del amor por el fútbol y sin la influencia de empresas o inversionistas, era un equipo en efecto Independiente”, registra un artículo del portal oficial.

Al “Independiente” se le agregó el nombre “del callejón en donde existió el café que sirvió por mucho tiempo de sede social de la institución”, explica el historiador Guillermo Ruiz en el libro de los 70 años del club.

Se trata del Café del Rhin, ubicado en el Pasaje Santa Fe. Este “pasaje” era un callejón ubicado donde hoy queda la Plazoleta del Rosario, sobre la Avenida Jiménez, en el centro de Bogotá. Comenzaba en una esquina de la sede del periódico El Tiempo (hoy City TV) y terminaba en la calle 14, en la puerta del Colegio del Rosario. Sobre él quedaban oficinas, librerías, heladerías y el Café del Rhin.

En el calor de ese café se dio creación a Independiente Santa Fe y se redactó su acta fundacional, que designó a Rueda como el presidente del club. Luis Robledo fue nombrado vicepresidente; Ernesto Gamboa, secretario y tesorero; y Luis Carlos Reyes, capitán del equipo.

En sus estatutos, elaborados años después, se recalcó su carácter “sin ánimo de lucro”, y se estableció como finalidad exclusiva “patrocinar y fomentar el deporte, en especial el fútbol nacional y, dentro de este, el equipo profesional ‘Independiente Santa Fe’”. Además se determinó que la totalidad de los ingresos de la entidad se invertiría “exclusivamente en su sostenimiento, dotación y mejoramiento”.

Así fue el origen de una institución que llegaría a ser la pasión de miles de personas en Bogotá y en otras partes del país. Que participaría con altura en varios torneos aficionados, y que en 1948 sería uno de los clubes fundadores del campeonato profesional colombiano, que lo consagraría como el primero para la eternidad.

Anuncios

Programa de festejos por los 74 años de Santa Fe

Actividades de la barra popular de Independiente Santa Fe para celebrar el cumpleaños número 74 del club

74 del leon

Por La Guardia Albi-Roja Sur

El 28 de febrero un día más que especial para cualquier hincha santafereño, sin embargo realizaremos varias actividades en diferentes espacios y días para resaltar la importancia de esta fecha. Independiente Santa Fe es un patrimonio histórico, cultural y deportivo de la ciudad capital y por eso merece los mejores honores en su fiesta de cumpleaños. A continuación presentamos las actividades y los horarios de los festejos.

-FIESTA EN LA TRIBUNA

Invitamos a toda la hinchada cardenal al partido por Copa Libertadores ante el equipo chileno Colo-Colo, tendremos una gran fiesta en la tribuna que no te puedes perder, algo que quedará en el recuerdo de todos los hinchas del León, es un gran día para asistir al Campín y gritar bien fuerte por Santa Fe.

FECHA Y LUGAR: Estadio “El Campin”, jueves 26 de febrero 8:30 pm

RECOMENDACIONES: Llegar temprano al estadio, llevar los pulmones bien cargados de aliento.

RESTRICCIONES: Es PROHIBIDO el uso de pólvora en las tribunas del estadio, favor abstenerse a ingresar cualquier tipo de elemento pirotécnico al escenario deportivo.

-ALBORADA CARDENAL

Nuestros parches harán presencia en los parques donde habitualmente se realizan sus reuniones, para recibir el 28 de febrero con gran alegría y pasión, queremos que toda la ciudad se entere que el GIGANTE SANTA FE cumple un año más de vida.

FECHA Y LUGAR: Parques y puntos de encuentro de nuestros parches, viernes 27 de febrero.

-CONCENTRACIÓN PLAZOLETA DEL ROSARIO

Nos concentraremos el sábado 28 de febrero en la Plazoleta del Rosario para cantar el himno santafereño y el cumpleaños a nuestro querido LEÓN. Aquí dispondremos de buses de turismo para transportar a las personas que quieran asistir a la fiesta de la barra, la cual será en la noche del mismo sábado. Estas personas podrán adquirir una manilla por $10.000 la cual incluirá el ingreso a la fiesta y el transporte desde la plazoleta al sitio de rumba.

FECHA Y LUGAR: Plazoleta del Rosario de 3:00 a 6:00 pm.

RECOMENDACIONES: Llegar puntual y desalojar el lugar tan pronto termine la actividad.

RESTRICCIONES: Está restringido el consumo de alcohol, queda prohibido realizar rayones o grafitis en la plazoleta o sus alrededores, estaremos pendientes a reprimir este tipo de comportamientos.

-FIESTA DE LA BARRA

El sábado 28 de febrero desde las 8:00 pm realizaremos una fiesta crossover, con todo tipo de música y para todas las edades en el barrio Carvajal, celebraremos en un lugar privado y cerrado los 74 del León, el costo de la entrada será de $10.000. (Incluye el transporte desde la plazoleta del Rosario).

-TRADICIONAL MARCHA

El domingo 1 de marzo realizaremos la tradicional marcha desde la Carrera 7ma. con calle 13 hasta el estadio “El Campin”, es la actividad ideal para que asista la familia santafereña, los niños, los padres, y caminemos todos juntos en un día festivo y alegre hasta el estadio para que acompañemos al PRIMER CAMPEÓN a su compromiso frente al Cortuluá en partido válido por la Liga.

FECHA Y LUGAR: Domingo 1 de marzo, Plazoleta del Rosario 4:00 pm.

RECOMENDACIONES: Asistir en ropa cómoda, llevar sombrillas, banderas de asta, aplicarse bloqueador solar.

RESTRICCIONES: Está restringido el consumo de alcohol, queda prohibido realizar rayones o grafitis en la plazoleta o sus alrededores, estaremos pendientes a reprimir este tipo de comportamientos.

Pedimos el máximo respeto y el máximo de civismo en cada una de nuestras actividades, tenemos que seguir demostrando por qué somos una hinchada distinta a las demás… UNA SOLA HINCHADA, Independiente Santa Fe merece unos festejos con altura, dignidad y respeto. ¡Nosotros velaremos por eso!

Fuimos héroes: Santa Fe 7 – Millonarios 3

Documental sobre la mayor goleada en el clásico capitalino: el 7-3 de 1992

pantallazo 7a3

El 23 de febrero de 1992 tuvo lugar el clásico bogotano más recordado de la historia. Ese día, Santa Fe le propinó a Millonarios la goleada más abultada en el duelo de la capital.

Ese domingo, el equipo azul era el favorito e incluso empezó ganando el partido. Pero el León tuvo una destacada presentación que consagró al “Tren” Valencia como uno de los mejores delanteros del país.

Un especial de la serie “Fuimos Héroes”, emitida en una cadena deportiva internacional, recordó aquella gesta de la historia santafereña.

Primera parte:

Segunda parte:

El día que Santa Fe goleó 7-3 a Millonarios

Aquel partido, jugado el 23 de febrero de 1992, es revivido en el libro “Santa Fe, la octava maravilla”

tilger y tren

Daniel Tilger y Adolfo Valencia marcaron gol ese día

Por Carlos Eduardo González

Cuando quieren sacar pecho, los hinchas de Millonarios hablan del triunfo sobre Real Madrid, en un amistoso, en 1952. Los de Santa Fe, en cambio, rebobinan la película hasta el domingo 23 de febrero de 1992 para revivir el clásico capitalino más recordado de la historia.

De los partidos oficiales por torneo colombiano que acredita Santa Fe desde 1948, ninguno tan especial como el de la soleada tarde del domingo 23 de febrero de 1992. Como novedad para atraer la atención de los aficionados en el comienzo del Torneo Apertura, la Dimayor determinó disputar en la primera jornada los clásicos regionales. Y Santa Fe, inesperadamente, bordó la alegría más grande de todos los tiempos en el corazón de sus hinchas: goleó 7-3 a Millonarios en el partido de la historia.

No fue el encuentro más importante, ni siquiera en la historia de los clásicos. No fue trascendental, pues nada decidió. Ningún título se otorgó al cabo de esos 90 minutos, que significaron el punto de partida de una campaña que llevó a Santa Fe al primer lugar de su grupo (B) en aquel primer semestre. Pero, si algún día se realiza una encuesta entre los hinchas ‘albirrojos’ y se les pregunta cuál es el partido que más recuerdan, el triunfo que más felices los hizo, no cabe duda de que ese 7-3 encabezaría con sobrada ventaja.

Ese Santa Fe modelo 92 era dirigido por el temperamental Jorge Luis Pinto y presentaba como novedades al zaguero Álvaro Aponte (ex América), al argentino Daniel Tílger y al peruano Pablo Zegarra, así como la reincorporación de Hernando ‘Pimienta’ Cuero y Armando ‘Pollo’ Díaz, viejos conocidos de la afición. En 1991, Santa Fe había tenido una buena campaña, pues fue segundo del Apertura (por detrás de Millonarios), séptimo del Finalización y segundo del cuadrangular B, lo que le significó un cupo en el cuadrangular final, al lado de Nacional (campeón), América (subcampeón) y Junior (tercero). Aunque su presentación en esa última instancia fue decepcionante (un triunfo y cinco derrotas), había sido protagonista a lo largo de la temporada y los hinchas estaban ilusionados.

Fue una ilusión que, en todo caso, pareció desvanecerse durante la pretemporada, en la que Santa Fe se mostró sin coordinación, especialmente en defensa, y los refuerzos no marcaron diferencia. Los amistosos que disputó, ambos contra Barcelona de Guayaquil, clasificado a la Copa Libertadores, prendieron las alarmas: perdió 3-4 en Ecuador y 1-4 en El Campín. Para rematar, en el clásico Millonarios era local y, por eso, la mayoría de los 30.500 aficionados que acudieron al estadio bogotano estaban vestidos de azul. No había, entonces, demasiadas razones para pensar que Santa Fe iba a tener un buen arranque y, menos aún, que le iba a propinar a su rival de patio (que había arrancado una sonrisa de sus hinchas en la pretemporada) la derrota más humillante de todos los tiempos…

Primera etapa, en tablas

En El Campín se registró un debut que inicialmente pasó inadvertido, pero que con el paso de los años cobró importancia: el del árbitro llanero Óscar Julián Ruiz, luego considerado uno de los mejores del mundo, que terminó su trayectoria con varias marcas, entre ellas la de haber dirigido 57 partidos de la Copa Libertadores de América. En Santa Fe llamaba la atención Tílger, un delantero argentino que había llegado al país dos años antes para reforzar al desaparecido Sporting de Barranquilla; después militó en Once Caldas, con el que mostró su poder goleador.

Millonarios, por su parte, estrenaba a los argentinos Ariel Cuffaro Russo (zaguero central) y Jorge Manuel Díaz (volante), al uruguayo Peter Méndez, que venía con fama de goleador, y al portero Óscar Córdoba, un jovencito de solo 22 años. Así mismo, por primera vez aparecía en su banquillo técnico Moisés Pachón, un hombre de las entrañas de Santa Fe (de hecho, integró la nómina campeona de 1975), por lo que el partido se inició con una pizca de morbo en las tribunas (los hinchas ‘azules’ no recibieron bien su contratación).

Como muchos esperaban, fue Millonarios el que pegó primero. A los 7 minutos, John Jairo ‘Pocillo’ Díaz, un lateral que ese día jugó de volante, se adelantó a la marca de Luis Alfonso ‘Cheo’ Romero y, de cabeza, a pesar de ser de escasa estatura, marcó el primer tanto en el arco de Fernando Hernández. Podía decirse que era lógico, pues el cuadro azul llegaba precedido por mejores resultados y su hinchada estaba convencida de que se iba a gozar a un Santa Fe cargado de dudas. El empate se demoró un cuarto de hora (minuto 22) y fue el estreno feliz de Tílger con la camiseta roja: Adolfo ‘el Tren’ Valencia recogió la defensa de Millonarios con sus regates y mandó un centro para que el argentino la embocara en la cabaña de Córdoba. Con ese marcador terminó el primer tiempo.

Indulto para ‘el Tren’

Aquel domingo, con 14.000 y más aficionados en los tendidos, en la plaza de toros La Santamaría terminaba la tradicional temporada bogotana. El español José Ortega Cano y el ídolo colombiano César Rincón se enfrentaron a seis toros de la ganadería Guachicono, bien presentados, con dificultades, como era habitual en los productos de ese hierro. “Ortega Cano, vestido de nazareno y oro, y Rincón, de palo de rosa y oro. Lleno desde la barrera hasta el tejado”, comentó la prensa. Había una enorme expectativa por el enfrentamiento de los que, por entonces, eran considerados los mejores toreros del mundo.

“La tarde empezó con sol y terminó con frío rompehuesos”, lo mismo que la corrida: terrible entusiasmo al filo de las 3:30 p. m., hora a la que sonaron los clarines; silencio sepulcral y rostros cabizbajos pasadas las 5:30, cuando los aficionados abandonaron el escenario, aburridos. Una sola oreja se cortó por parte de Rincón en su primer toro; escuchó ovación en el segundo, y hubo silencio en el tercero. Para el ibérico, palmas en el primero, silencio en el segundo y bronca en el tercero. Fueron pocos, muy pocos, los olés que se escucharon aquella tarde en la plaza de toros.

Irónicamente, el cántico de olé se escuchó repetidamente unas 30 cuadras más al norte y 20 al occidente, en El Campín. Allí no hubo encierro, ni toros, pero sí un maestro que encendió los tendidos (o las tribunas). Con guayos en vez de capote o muleta, Adolfo ‘el Tren’ Valencia cambió el rumbo de ese clásico, que iba camino de ser uno más en la estadística, y lo convirtió en el partido de la historia para los hinchas de Santa Fe. “Nuevamente, hay que descubrirse ante Adolfo ‘el Tren’ Valencia… O arrodillarse, como quedaron Hamir Carabalí, Ariel Cuffaro Russo y Óscar Córdoba ante las embestidas de un jugador que no se cansa de descrestar y representar una expresión del fútbol ofensivo. La genialidad, la chispa, la fuerza, la explosión y la contundencia de este morocho de Buenaventura ya lo inscribieron en la historia de los clásicos capitalinos”, se escribió al día siguiente en la prensa capitalina.

tren 7-3

“El Tren” Valencia deja a algunos jugadores de Millonarios en el suelo antes de marcar uno de los goles

“Dos minutos le bastaron al santafereño para volver añicos la defensa de Millonarios y dirigir ese canto glorioso de la divisa roja, porque el marcador acaso tiene antecedentes en la época de El Dorado: 7-3.

Un 7-3 que no tiene objeciones porque Independiente Santa Fe fue mucho más que Millonarios durante los 90 minutos. Por dinámica, por ritmo, por despliegue físico, por esa definición que castiga los titubeos. Fue una obra de demolición, porque todo parecía tranquilo, un clásico equilibrado en el marcador (1-1)”, escribió el cronista de El Tiempo. Durante 53 minutos, fue un partido normal que no se salía del libreto previsto, pero apareció ‘el Tren’ y se llevó por delante a Millonarios…

“La gente azul quiso vivir una fiesta por las innovaciones de su formación, pero se fue muy preocupada y aplaudiendo a un ‘Tren’ Valencia que, en dos minutos, liquidó el clásico. Es el mejor patrimonio de Santa Fe”, sentenció la prensa. El decorado de la fiesta era albiazul, pero poco a poco, a medida que Adolfo Valencia ejecutaba sus pases, ligaba sus tandas, al mejor estilo de César Rincón, se tiñó de rojo y blanco. Y Valencia, todo Santa Fe, salió indultado como si fuera un toro bravo y noble que había hecho méritos suficientes para que se le perdonara la vida, aplaudido a rabiar por propios y extraños. Y Tílger, que ese día tomaba la alternativa con la casaca santafereña, salió a hombros, por la puerta grande, con una tripleta y dos habilitaciones.

Nunca antes, y nunca después hasta ahora, un equipo le marcó a su rival 7 goles en un clásico. Aunque hubo otras goleadas, en ninguna la humillación del perdedor alcanzó tal dimensión ni la misma trascendencia.

Los hinchas de Millonarios llegaron a El Campín convencidos de que su equipo se iba a gozar a un Santa Fe que llegaba inmerso en un mar de dudas, pero gracias a la magia del ‘Tren’ Valencia y al poder goleador del travieso Daniel Tílger la arepa se volteó. Y como el que gana es el que goza, Santa Fe gozó, y sigue gozando…

Santa Fe de gira por México

En diciembre de 1953, Santa Fe emprendió una gira por tierras aztecas en la que disputó siete partidos amistosos.

santa fe mexico

Por Camilo Rueda Navarro

Entre diciembre de 1953 y enero de 1954, Independiente Santa Fe realizó una gira por México, en la que celebró partidos amistosos con varios clubes de ese país. En total fueron siete los encuentros disputados, en los que el “Expreso Rojo” registró tres victorias, un empate y tres derrotas.

El primer encuentro fue el 12 de diciembre de 1953 ante el Oro. Santa Fe se impuso por 3-2. La siguiente salida fue ante el Atlas de Guadalajara, el 17 de diciembre, con una nueva victoria cardenal por 3-1.

El 20 de diciembre el rival fue el Deportivo León, que se impuso 4 goles a 2. Una semana después, Santa Fe enfrentó al “Chivas” de Guadalajara, con el que se registró el único empate de la gira, a cero goles.

El primero de enero de 1954, en Cuernavaca, Santa Fe superó 2-1 al Marte de México, logrando la tercera victoria en suelo azteca. En la misma ciudad, el 6 de enero, Zacatepec se impuso 1-0 ante la visita cardenal. La gira terminó el 9 de enero, con caída 2-1 ante Tampico.

El goleador de la gira fue el uruguayo Juan Carlos Toja, con seis goles. En la nómina cardenal se destacaron Efraín “Caimán” Sanchez y Hernando Moyano; los argentinos Rubén Padín, Norberto Pairoux y Juan Carlos Pellegrino; y el húngaro Georgy Marick. La dirección técnica estuvo a cargo del argentino Alfredo Cuezzo.

Partidos oficiales

Más de medio siglo después, Santa Fe regresaría a México con motivo de la Copa Libertadores. El 26 de abril del 2006, en el estadio Jalisco, Santa Fe cayó 3-0 ante “Chivas” de Guadalajara, cuadro que se impuso en la serie de octavos de final luego del 3-1 de la revancha en Bogotá.

En el 2014, el turno fue para Monarcas de Morelia, que el 28 de enero ganó 2-1 en el juego de ida pero a la postre perdió la serie, tras el 1-0 en El Campín, gracias al gol en condición de visitante marcado por Omar Pérez.

El 17 de febrero del 2015 se registró la primera victoria de Santa Fe en México por torneos oficiales. Los cardenales se impusieron 1-0 ante Atlas por la primera fecha de la Copa Libertadores, con gol de Luis Carlos Arias.

El debut de Santa Fe en la Copa Libertadores

En 1960 fue creada la Copa de Campeones de América, hoy Copa Libertadores. Ese mismo año, Independiente Santa Fe ganó su tercera estrella y clasificó al torneo continental. En su primera actuación tuvo al goleador y llegó hasta la semifinal

santa fe copa libertadores 1961

Santa Fe 1961. Arriba: Julio Tocker (DT), Juan Montero, Leonardo Bevilacqua, Guillermo Milne, Hernando Tovar, Héctor González y Carlos Aponte. Abajo: Ricardo Campana, Miguel Reznik, Osvaldo Panzutto, Alberto Perazzo y Miguel Rodríguez.

Por Camilo Rueda Navarro

En diciembre de 1960, el Club Independiente Santa Fe se proclamó campeón del fútbol colombiano y accedió a la segunda edición de la Copa de Campeones de América, luego rebautizada como Copa Libertadores.

En ese momento, al torneo continental sólo accedían los ganadores de cada liga afiliada a la Confederación Suramericana de Fútbol (Conmebol). A la segunda edición, disputada en 1961, asistieron Barcelona (de Ecuador), Colo Colo (Chile), Independiente (Argentina), Jorge Wilstermann (Bolivia), Olimpia (Paraguay), Palmeiras (Brasil), Peñarol (Uruguay) y Universitario (Perú). Venezuela no tuvo representante.

La campaña

Santa Fe debutó el 2 de abril ante Barcelona de Ecuador en el estadio El Campín. Ganó 3-0, con goles de Osvaldo Panzutto y Alberto Perazzo, dupla argentina en la delantera cardenal. La revancha fue a los ocho días y terminó empatada 2-2, resultado que le dio el pase al “Expreso Rojo”.

En la siguiente fase, el rival fue el Jorge Wilstermann de Bolivia. En la ida, jugada el 30 de abril en cancha de los bolivianos, el local se impuso 3-2. Santa Fe igualó la serie en la revancha, con un triunfo 1-0 en partido jugado el 7 de mayo en Bogotá. Como no existía aún la definición por penales ni por gol visitante, el clasificado se determinó por sorteo, que favoreció al rojo bogotano.

De esta forma Santa Fe llegó a las semifinales, instancia en la que debió enfrentar al poderoso Palmeiras de Brasil. La ida se jugó el 21 de mayo en El Campín ante 35.000 personas y se saldó con empate a dos goles. La vuelta fue en el Pacaembú de Sao Paulo, donde el local se impuso 4-1.

Palmeiras cayó en la final ante Peñarol de Montevideo, que obtuvo la copa por segunda ocasión consecutiva. Santa Fe, por su parte, tuvo al goleador del certamen, Osvaldo Panzutto, con cuatro anotaciones.

En Santa Fe se destacaron jugadores como Leonardo Bevilacqua, Carlos “Copetín” Aponte, Guillermo Milne, Juan Montero, Carlos Rodríguez, Pereira da Silva, Hernando “Mono” Tovar, Oswaldo Panzutto, Alberto Perazzo y Héctor “Zipa” González. Tres de ellos, Aponte, Tovar y el “Zipa”, fueron convocados por la Selección Colombia que participó en el Mundial de Chile 62.

La participación en ésa Copa Libertadores fue la mejor de Santa Fe hasta el 2013, cuando el equipo dirigido por Wilson Gutiérrez, después de ganar la séptima estrella, llegó también hasta la semifinal, instancia en la que cayó ante Olimpia de Paraguay después de una destacada campaña.

“Santa Fe, la octava maravilla”: libro que reconstruye sus momentos felices

La publicación incluye un apartado dedicado a jugadores memorables que han pasado por el equipo.

octava estrella foto

Por El Tiempo

Aunque el periodista deportivo Carlos Eduardo González venía trabajando en su libro sobre Santa Fe desde hace cerca de dos años, los dos últimos triunfos del equipo de fútbol fueron clave para ver su obra por fin en las vitrinas de las librerías colombianas.

“Era muy difícil hacer una historia de Santa Fe, porque son 73 años y reunirlos da para casi una enciclopedia”, cuenta González, autor también de Colombia Mundial, que publicó el año pasado.

Por eso, cuando el autor se decidió a hacer el libro del equipo ‘cardenal’, pensó que lo más indicado era abarcar los momentos felices de su historia. “En ese momento eran siete estrellas, de igual número de títulos ganados, más algunas otras cositas, como los partidos amistosos y perfiles de sus jugadores más recordados”, dice el autor.

Para dar con muchos de los datos curiosos, el periodista se pasó a vivir durante varios meses al archivo de El Tiempo y comenzó a reconstruir estos momentos. “Me tocó sentarme, periódico por periódico, con cuaderno en mano, porque no había fechas, ni nada”, dice.

“El libro, en ese sentido, puede ser caprichoso, pues no habla de los momentos tristes del equipo. Es decir, ese bache entre 1975 y el 2012 sin títulos no lo cubro”, agrega González.

La publicación incluye un apartado dedicado a jugadores memorables que han pasado por Santa Fe: Luis Jerónimo López, el ‘Mono’ Tovar, Ómar Pérez, Léider Preciado, Adolfo el ‘Tren’ Valencia, Fredy Rincón y Alfonso Cañón.

Precisamente, uno de los logros que más enorgullecen al autor fue haber contactado a Hugo Gottardi, que estaba de asistente técnico en Rosario Central (Argentina). “Mandé un correo a la página de ese equipo y les expliqué el proyecto. Cuál fue mi sorpresa cuando Gottardi me concedió una entrevista muy completa”, anota.

“Gottardi, para la historia del fútbol colombiano, es muy importante porque es el único que ha sido dos veces goleador de un torneo de manera consecutiva. Pero para mí, en particular, era la época en que iba al estadio cada vez que jugaba Santa Fe y pagaba la boleta por verlo jugar, porque era uno de esos delanteros inolvidables”, concluye.