“El fútbol puede acabar la guerra”: la historia de Dairon Mosquera

Sobreviviente del conflicto, sueña con llegar a la Selección y con vivir en un país en paz. “Hay que ir paso a paso para lograrla”, dice.

Dairon Mosquera (izquierda) celebra con Luis Manuel Seijas un gol marcado por Copa Libertadores en El Campín

Por Revista Semana*

Semana: ¿Cuándo comenzó a jugar?

Dairon Mosquera: Desde los 4 años. El fútbol fue una herencia, pues mis ocho hermanos lo jugaban. Mi vida en Napipí (corregimiento de Bojayá) fue muy chévere. Yo jugaba por pura recocha, hasta tres veces al día. El pueblo tenía una cancha y un equipo. El balón era del pueblo y nos lo íbamos rotando.

Semana: ¿Cómo llegó al fútbol profesional?

D. M.: Desde chiquito preferí el fútbol al estudio y siempre me destaqué. Tuve suerte, cuando la Alcaldía organizó un torneo y unos señores eligieron a un muchacho de cada vereda y corregimiento. Así llegué a Cali, donde pasé por dos clubes menores, y luego al Atlético Bucaramanga. De ahí pasé al Cortuluá, al Medellín y ahora estoy en el Santa Fe.

Semana: ¿Recuerda la masacre de Bojayá?

D. M.: Los guerrilleros vivían en el pueblo, pero no pasaba mucho. Ese día, sin embargo, yo estaba en casa con mi familia y de pronto oímos un tiroteo y luego un golpe tremendo. Estábamos asustados, pues sabíamos que debía haber muchos muertos. Esas cosas duelen.

Semana: Casi 5.000 personas abandonaron Bojayá. ¿Ustedes por qué se quedaron?

D. M.: Nadie quería que pasara lo que pasó, pero después volvió la normalidad y seguimos tranquilos. Hoy el municipio sigue un poco olvidado, aunque ahí se ha ido reconstruyendo.

Semana: ¿Considera que otros podrían ver su historia como un modelo por seguir?

D. M.: A mí me hace falta mi familia, pero cuando uno tiene un sueño pelea por él. En Bojayá hay gente orgullosa y pendiente de mí, que se vuelve hincha del equipo al que llego. El camino que me falta es largo. Yo quiero triunfar y llegar a Inglaterra y a la selección. Voy lento pero seguro.

Semana: Si pudiera hablarle a un político de su región, ¿qué le pediría?

D. M.: Que es necesario pensar en otras cosas. Allá se apoya muy poco el deporte. El fútbol puede acabar la guerra porque trae tranquilidad. Hay que quitarle el protagonismo a la violencia y darles espacios a los más pequeños para que se diviertan y se salgan de la guerra. Hay que darle la oportunidad a todo ese talento que hay.

Semana: ¿Está haciéndole fuerza al proceso de paz?

D. M: Claro. ¿Quién no va a querer la paz para Colombia? Creo que es difícil, pero no imposible. Hay que ir paso a paso para lograrla.

*Publicada originalmente en enero del 2014

El primer clásico bogotano oficial de la historia

Se jugó en la sexta fecha del torneo de 1948 y se saldó con triunfo rojo

El primer partido oficial entre Independiente Santa Fe y Millonarios se disputó el 19 de septiembre de 1948, con motivo de la sexta fecha de la primera edición del fútbol profesional colombiano.

Santa Fe llegó a este partido como líder, con cuatro victorias y un empate, mientras que el cuadro azul arribó segundo, con cuatro victorias y una derrota.

El Expreso Rojo, además, tenía la valla menos vencida, con 8 goles en contra, mientras que su rival de plaza ostentaba la delantera más efectiva del torneo, con 25 tantos a favor.

El histórico partido, el primer clásico capitalino del FPC, se saldó con triunfo para Santa Fe por 5-3. Los goles rojos fueron de Jesús María Lires López (en 3 ocasiones), Germán Antón y Rafael “Canoíta” Prieto. Por el azul descontaron Mariano Orozco, Alfredo Castillo y Alfonso Rodríguez.

La victoria encarriló a Santa Fe como líder solitario del torneo, que a la postre lo consagraría como el primer campeón del fútbol colombiano, por encima de los favoritos al título (Junior y el propio Millonarios).

A partir de dicho campeonato, el clásico bogotano se ha jugado ininterrumpidamente en las 70 temporadas del fútbol colombiano, lo que lo hace el único duelo regional del país que siempre se ha disputado. En el 2017, por primera vez, se realizará para adjudicar una estrella.