Con triplete de Léider, Santa Fe supera 3-1 al DIM

Con tres anotaciones de Léider Preciado, Santa Fe remontó ante Medellín el juego disputado en El Campín el 21 de mayo del 2000

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Victoria de Santa Fe ante Táchira por Copa Conmebol

En 1996, Independiente Santa Fe superó al Deportivo Táchira en El Campín

Con un contundente 3-0, el rojo bogotano avanzó a la siguiente fase de la Copa Conmebol. El juego de ida había finalizado 2-2.

Santa Fe jugó con la siguiente formación: Julio; Flórez, Garcés, Méndez, Upegui; Gutiérrez, Salcedo, Zea, Vidales; Wittinghan y Díaz. Anotaron Méndez, Garcés y Wittinghan.

La leyenda del diez cardenal: una historia de Omar Pérez

Tras superar los vaivenes de su carrera, el argentino Omar Sebastián Pérez Marcos llegó a convertirse en uno de los más importantes jugadores de la historia de Santa Fe

Omar Pérez campeón con Santa Fe luego de 37 años

Por José Luis Fernández Chavarría

Omar Sebastián Pérez Marcos hace parte de una generación de jugadores formada por Jorge Griffa, que como entrenador de divisiones inferiores de Newell’s Old Boys había promovido en primera categoría a futbolistas como Jorge Valdano, Américo Gallego, Ricardo Giusti, Gabriel Batistuta, Fabián Basualdo, Roberto Sensini, Fernando Gamboa, Mauricio Pochettino, Gerardo Martino, Maxi Rodríguez, Juan Simón, Walter Samuel, Aldo Duscher, Julio Zamora, Pablo Guiñazú, Abel Balbo y Gabriel Heinze.

Luego al servicio del Club Atlético Boca Juniors, promovió a primera a jugadores como Nicolás Burdisso, Éver Banega, Sebastián Battaglia, Fernando Gago, Carlos Tévez y al talentoso Omar Sebastián, que debutó a los 19 años con la camiseta xeneize.

Omar Pérez en portadas de la revista “El Gráfico” (1998 y 2002)

Omar se volvió uno de los jugadores con más proyección en Boca, donde alternó la titular en los equipos campeones del torneo argentino (2000), Libertadores (2000 y 2001) y la Intercontinental (2000). Incluso algunos críticos vieron en su juego el reemplazo de Juan Román Riquelme, sobretodo en el torneo de verano de 2002, al que llegó como titular y en el que le marcó un gol a River Plate en la goleada 4-0 de su equipo ante su eterno rival.

Sin embargo, el destino de Omar Sebastián era lejos del equipo donde se formó debido a que en el primer semestre del 2003 se le diagnosticara una lesión crónica de rodilla (llamada sinovitis) que lo alejó de tener una proyección internacional de alto nivel. Su papel en Boca Juniors se relegó a un segundo plano y a la postre se dio su salida hacia otro club en la siguiente temporada.

De esta forma, Omar Sebastián llega a Banfield para la temporada 2003-2004, donde cumple un decoroso papel que inclusive lo lleva a actuciones memorables, como un doblete que le hizo a River Plate en el Monumental. Con la camiseta del “Taladro” mostró el talento y el gran estilo de su juego en ese partido memorable.

No obstante, debido a su lesión, Omar Sebastián no logra jugar más que 21 partidos. Al final de temporada, las directivas de Banfield deciden no renovarle su contrato. Por tanto, el “Pelado”, como le llaman sus amigos, buscó otros rumbos donde pudiera desplegar su talento y jugar más partidos. Así se da su llegada al Junior de Barranquilla de la liga colombiana, que sin tanto renombre en el plano continental, le promete a Omar Sebastián más minutos de juego y un contrato por partido jugado.

En el equipo barranquillero, Omar desplego todo el talento que lo había hecho ser uno de los jugadores de mayor proyección en Argentina. Suma 33 partidos y 15 goles con Junior (uno de ellos desde mitad de cancha) y llega a ser una de las grandes figuras del equipo, que se conoraría campeón del torneo finalización 2004, superando al Atlético Nacional en la ciudad Medellín, en una de las disputas más emotivas que se recuerden para definir un título profesional en Colombia y que se resolvió en los penales tras un 3-0 de ida y un 5-2 en la vuelta.

Junior de Barranquilla campeón del fútbol colombiano en 2004 con Omar Pérez

Aquel despliegue de talento en el Junior catapultó a Omar al fútbol mexicano para la siguiente temporada. Llegó al Jaguares de Chiapas, donde a la postre solo jugó tres partidos debido al recrudecimiento de su lesión de rodilla. Tras su paso por México, regresó al futbol colombiano. Primero a Junior y luego para vestir la camiseta del Real Cartagena, donde tuvo inconvenientes por un impago que lo llevó a interponer una demanda ante la FIFA.

Sin embargo, Omar Sebastian no desistió del fútbol profesional y para la temporada 2008 arribaría al Independiente Medelín, donde volvió a tener minutos y a recuperar parte de su buen juego. Al final de ese año disputó la final del fútbol colombiano frente al América de Cali, en la que se quedó con el subcampeonato. Ese año, el “Pelado” anotó 10 goles en 38 partidos disputados y fue una de las grandes figuras del equipo.

Dicha actuación lo llevaría a ser uno de los jugadores más atractivos del fútbol colombiano de cara a la temporada 2009. Varios equipos buscaron su contratación, pero el volante argentino optaría por el Independiente Santa Fe de la ciudad de Bogotá, que pese a no disputar torneos internacional y de acumular 35 años sin ser campeón colombiano, fue el equipo que más le llamó la atención por su historia y el desafío que representaba aquella sequía de títulos (ver video).

Superando el más optimista de los pronósticos, Omar Sebastián Pérez Marcos se convirtió en el jugador con más gloria del club Independiente Santa Fe tras asumir su camiseta número diez. El “Pelado” llevó al Expreso Rojo a ganar 7 torneos de índole local (3 ligas, 3 superligas y 1 Copa Colombia) y también lo condujo a ser el único club colombiano en ganar una Copa Sudamericana (2015) y una Copa Suruga Bank en Japón (2016).

Omar Pérez campeón de la Copa Suruga Bank 2016

Fueron incontables las destacadas actuaciones de Omar Sebastián con Independiente Santa Fe. Por ejemplo, sus dos goles para la Copa Colombia 2009, el centro para el gol de la séptima estrella y el gol olímpico a Nacional en el 2012. También sus goles y asistencias en la Copa Libertadores 2013 que sirvieron para llegar a la semifinal, sus anotaciones para el campeonato de liga del 2014 o la memorable anotación ante Colo Colo en el estadio Monumental de Santiago en el 2015.

Nueve años después de su llegada a Santa Fe, se anuncia su salida del club, con lo que se cierra uno de los ciclos de uno de los jugadores más triunfadores en la historia del fútbol colombiano. Un crack que debió haber jugado en Europa o ser el conductor de la Selección Argentina, hechos que no se dieron pero sí el haberse convertido en uno de los mayores referentes y emblemas de Independiente Santa Fe.

Para aquellos que tuvimos el placer de ver a este diez cardenal en la cancha en sus mejores años, nos llena la nostalgia y la melancolía verlo partir. No sólo por ser el mejor jugador de la etapa más gloriosa de Santa Fe, sino porque a su llegada prometió algo que en su momento parecía imposible e inalcanzable, pero que con su trabajo y al hermoso destino que le permitió ser santafereño, lo llevaron a la cúspide del fútbol colombiano y continental.

Omar Sebastián Pérez Marcos, toda una leyenda cardenal, estará para siempre entre los más grandes jugadores de la historia del Club Independiente Santa Fe. Tal vez un nuevo azar del destino nos devuelva parte del maravilloso fútbol que vimos con él y un poco de la fe que se tuvo cuando vino al equipo para protagonizar estos nueve gloriosos años.

Santa Fe le da la vuelta a Maturana

En la primera fecha del campeonato de 1998 se jugó el clásico bogotano. El 70 por ciento del estadio era azul. Y era el debut de Maturana en el banco millonario. Las expectativas de triunfo estaban de su lado. Pero ese día el rojo fue el que ganó. Santa Fe perdía 1-0, pero con garra remontó y ganó. El gol del empate fue el primero de Léider Preciado en un clásico. En total fueron 15, que lo convirtieron en su goleador histórico. La crónica de ese inolvidable partido.

Por Gabriel Meluk

¿Ustedes se acuerdan de la fábula famosa de la tortuga y la liebre? Ayer en El Campín la historia de la liebre pedante, autosuficiente y sobradora y de la humilde tortuga consciente de sus limitaciones se repitió. Millonarios, el supermillonarios de Francisco Maturana, empezó ganando, pero el Santa Fe, el discreto Santa Fe de Slodovan Zecevich (¿quién?), le dio una espectacular voltereta al marcador y se adueñó de la primera victoria del año 2-1.

¡Increíble! Santa Fe, que durante 73 minutos demostró que no tenía cómo hacer un gol, ganó. Y Millonarios, que siendo un poquitico más que el rival en ese lapso, un poquito nada más, perdió porque pecó por soberbia.

De partido de verdad solo hubo 20 minutos. Los últimos. El resto fue un concierto soso de malos pases y errores de ambos lados.

Por eso, el juego con pasión de clásico, emoción de fútbol, goles, gritos y lamentos, comenzó cuando el cronómetro mostró el 28 del segundo tiempo. Todo se inició en un tiro libre cargado a la derecha del ataque santafereño. Iván López, un sardino que está pidiendo pista desde hace rato, casi no levanta la pelota, que buscó las 18.

Alvaro Aponte, el central azul, quiso despejar, pero dejó la pelota viva en el área. Su compañero Héctor Mario Botero, el paisa de discreto estreno, intentó un nuevo rechazo, pero dejó la pelota al borde de las 18. Ahí estaba otro pelado de esos de poco nombre en Santa Fe, John Bayron Marulanda, que pegó el balón a su bota izquierda, levantó la cabeza y filtró un pase al otro lado, por donde corría Carlos El Pipe Uribe como una balita.

Uribe quedó solo. La defensa se jugó un pasó adelante y dejó al portero Héctor Burgues condenado a su adversidad. Uribe pateó. Su disparo superó con facilidad al portero, que quedó a mitad de camino, y sobre la línea de gol Léider Preciado metió la pierna y anotó el empate transitorio.

Pero lo mejor estaba por venir. Cuatro minutos más tarde, cuando Santa Fe le perdió el respeto y el temor a Millos, Orlando Garcés puso el 2-1. Tiro de esquina que levantó López. Garcés, sin ninguna marca a su lado, se elevó y metió un cabezazo seco y arriba para el 2-1. La defensa azul, con portero y todo, miró la jugada sin moverse.

Soberbia, un viejo mal

A las 3 de la tarde todo era fiesta de Millos en El Campín. De los casi 40.000 hinchas que llegaron al estadio, por lo menos 30 tenían camisetas azules. Cuando los altoparlantes dejaron escapar una voz alegre que recitaba la formación de Millos, estallaban las tribunas en aplausos y gritos de euforia. Director técnico: Francisco Maturana , dijo el locutor y la ovación fue total.

A las 3:30 con la salida del equipo al campo, ningún hincha (ni muchos periodistas) se imaginaban una derrota de Millos, el equipo que durante todo el primer tiempo fue superior, aunque no mucho, y que se puso arriba en el marcador a los 38 minutos. Laboratorio en la derecha del ataque. John Mario Ramírez pisó la bola y la corrió para que El Pony Maturana, alistara el gatillo y sacara un zurdazo que se metió por el centro del arco, con algo de complicidad del arquero Agustín Julio, que se movió hacia su izquierda.

Santa Fe no mostraba nada. En ataque era nulo y en defensa estaba asustado. Le tenía mucho temor a un equipo que tenía la obligación de imponer el ritmo y la iniciativa. Cuando iban 10 minutos del segundo tiempo nadie daba un peso por los rojos. Millos, sin ser mayor cosa, ganaba con tranquilidad el clásico.

Y vino el síndrome de la liebre. Como con Popovic, con Prince, con Otoniel, con Castelnoble y con Umaña, el equipo pensó que tenía liquidado el partido y se olvidó de jugar. No ataque, no control de balón, no concentración, no nada.

Y el humilde santafecito se levantó de a pocos, gracias a Iván López, por la derecha, al sacrificio y la entrega de la Cachaza Hernández y a la zurdita prometedora de Marulanda.

Santa Fe ganó bien y con justicia. Fue un equipo serio que, consciente de sus limitaciones, dio una voltereta inesperada al marcador. Y Millonarios perdió por esa maldita soberbia que acompaña al equipo desde hace años.

Pero, ojo: eso no significa que Santa Fe ya será campeón y que Millonarios descenderá. Por el contrario, los azules siguen siendo candidatos al título de la temporada al equipo lo armaron para eso, y Santa Fe, que tiene de hijo a su archirrival (en los últimos 9 clásicos ganó 5 y empató 3), tiene una nómina para estar en la mitad de la tabla.

Por ahora, el sol salió más temprano para Santa Fe, que ganó un poco, y el cielo de Millos amaneció nublado. ¿O no, Pacho?

Santa Fe grita campeón en el fútbol femenino colombiano con asistencia récord

Venció en un abarrotado estadio El Campín y finalizó el campeonato invicto

Por Conmebol.com

Independiente Santa Fe venció 1-0 a Atlético Huila en el juego de vuelta de la Liga Águila y se coronó como el primer campeón del fútbol profesional femenino en Colombia, el cuadro ‘Cardenal’ se impuso 3-1 en el marcador global a las ‘opitas’, con la presencia de más de 33.000 espectadores, en el estadio Campin de Bogotá

El equipo bogotano, dirigido por el exarquero Agustín Julio, venció en un abarrotado estadio El Campín de Bogotá y finalizó el campeonato invicto, con 15 partidos ganados y uno empatado.

El elenco rojo venció con un gol de zurda de fuera del área de la mediocampista Leicy Santos, en el minuto 71, que se coló en la esquina inferior derecha de la portera visitante Daniela Solera.

El partido de ida, disputado el domingo pasado en el estadio Guillermo Plazas Alcid de la ciudad de Neiva, había quedado 1-2 a favor de las cardenales, que se llevaron los tres puntos tras tantos de Santos y la delantera Oriana Altuve. Por las “opitas” descontó la atacante Karla Torres.

La histórica final tuvo un marco ideal de presencia en las gradas en el estadio El Campín de Bogotá.

Foto: Guillermo Torres

Las bogotanas intentaron abrir el marcador de principio a fin. Su poderío ofensivo, encabezado por Santos y Lady Andrade, volcó la cancha a su favor.

Aunque el Huila resistió en el primer tiempo la embestida local, basada en una actuación destacada de su portera Solera, sus esfuerzos se pulverizaron con el tanto número once de Santos en el campeonato.

‘Las Leonas’, como se les conoce a las cardenales en referencia al mote de ‘Los Leones’ de la escuadra masculina, obtuvieron el cupo para disputar la Copa Libertadores Femenina de América.

Además, Santa Fe se adjudicó el título del primer campeón del fútbol colombiano en ambas categorías, pues en 1948 alzó la primera liga del país con el equipo masculino y ahora, en 2017, lo hacen las mujeres.

Ficha técnica:

Independiente Santa Fe: Kimika Forbes; Chinyelu Asher, María Morales, Carol Sánchez, Nancy Acosta; Liana Salazar, Gabriela Huertas; Melissa Herrera, Leicy Santos (María Alejandra Peraza, 90+1), Lady Andrade (Angie Castañeda, 87); y Oriana Altuve. DT: Agustín Julio

Gol: Leicy Santos (71)

Atlético Huila: Daniela Solera; Daniela Caracas, Alexandra Canaguacán, Gavy Santos, Jaylis Oliveros; Miley Arévalo (Karime Caicedo, 75), Carolina Pineda, Vanesa Santana; Mercedes Pereyra (Anyi Jiménez, 68), Jennifer Peñaloza y Vanessa Franco (Nancy Madrid, 86). DT: Douglas Calderón

Árbitro: María Daza

Estadio: El Campín

Asistencia: 33.327 espectadores.

 

“A mí me ganó el corazón la hinchada de Santa Fe”: Eduardo Galeano

El destacado escritor uruguayo asistió a un clásico bogotano y en él se cautivó con la afición santafereña

Por Camilo Rueda Navarro

Eduardo Galeano, laureado escritor y periodista uruguayo -también reconocido por su afición al fútbol-, asistió a una edición del clásico bogotano en el marco de una visita suya a Colombia.

Y en el partido, del campeonato de 1998, se cautivó con la parcial roja: “A mí me ganó el corazón la hinchada de Santa Fe”, fueron sus palabras en una entrevista de un programa de la televisión pública hoy rescatado por Señal Colombia.

“En el primer tiempo iban perdiendo y jugando bastante mal, la verdad sea dicha. Podían haber ido perdiendo por más de un gol. Millonarios estaba jugando mucho mejor…”, narró para el programa Grand Prix. “…y aún así la hinchada con un fervor a prueba de balas, de excepciones, de desesperanza, contra toda evidencia, saltando y celebrando a su equipo y dándole ánimo”, agregó.

Alberto Galvis, entrevistador de Galeano, cuestionó que esa emotividad de la hinchada debiera controlarse, lo que el autor, un conocedor a profundidad del tema, descartó. “El fútbol no tiene la culpa de la violencia que a veces estalla en las tribunas”, dijo.

En esa ocasión, varios hinchas de la tribuna lateral norte cayeron al celebrar en “avalancha” un gol de Millonarios. Indagado por ese incidente, Galeano sopesó que “al fin y al cabo, ese desastre que ocurrió no es el resultado de ninguna pelea, no hay nada violento, nada agresivo. Fue nada más que una expresión de alegría”. Eso sí señaló que “hay que saber alegrarse de manera más sana”.

El encuentro en mención tuvo lugar el 6 de mayo de 1998 en el Estadio Nemesio Camacho El Campín y se saldó con resultado de 2-2. En esa temporada, las igualdades se definían en tanda de penales, y en ella se impuso Santa Fe.

En el cuadro rojo se destacó Léider Preciado, autor de los dos goles del “Expreso Rojo”. Con sus anotaciones, Preciado se enrumbaba al Mundial de Francia 98, mientras que en la tribuna un incógnito asistente venido desde el sur de la Patria Grande se enamoraba de la divisa santafereña gracias a la pasión de su hinchada.

Era Eduardo Galeano, autor de obras trascendentales como “Las venas abiertas de América Latina”, una especie de economía política latinoamericana, y “El fútbol a sol y sombra”, considerada una biblia para los fanáticos del fútbol y de la literatura.

Galeano nació el 3 de septiembre de 1940 en Montevideo. Fue periodista de varios medios, entre ellos el semanario Marcha. Estuvo exiliado durante la dictadura militar uruguaya. Escribió varios libros, ensayos y artículos que le valieron reconocimiento internacional. Falleció en su ciudad natal el 13 de abril del 2015.

Gol olímpico de Omar Pérez en el Atanasio

En la temporada 2012, en visita al Nacional, el capitán del Expreso Rojo anotó desde el tiro de esquina

Una de las joyas de Omar Pérez con la camiseta de Santa Fe es el gol olímpico que le hizo a Nacional en su casa.

Fue el 7 de octubre del 2012, cuando Santa Fe, que venía de conseguir su séptima estrella tras 37 años de espera, le empató 2-2 al equipo verde de Antioquia.

En el minuto 44 del primer tiempo, Pérez abrió el marcador con un gol olímpico, una modalidad que rara vez se ve en el fútbol.

De hecho, apenas es el segundo que se registra en la historia de Santa Fe, tras el conseguido por John Reino en el año 2000 en visita a Cartagena.