Jack Greenwell: El técnico que hizo grande al Barcelona y que murió entrenando a Santa Fe

El inglés John Richard Greenwell, considerado uno de los mayores gestores del FC Barcelona, dirigía a Santa Fe en 1942 cuando falleció por un derrame

greenwell

Por José Luis Fernández

El paso por la vida del fútbol del inglés Jack Greenwell es una de esas fábulas extrañas en el mundo del deporte que por las casualidades de la vida involucran en una etapa muy temprana al Club Independiente Santa Fe y que permanecen perdidas por la historia. “Jack”, como fue apodado en España, fue un jugador y entrenador que trascendió las fronteras del fútbol de su tiempo por viajar y expandir la práctica de este deporte por los continentes europeo y americano en las primeras décadas del siglo XX.

Fue el gran gestor del Fútbol Club Barcelona en las primeras dos décadas del club catalán y un técnico exitoso dirigiendo otros equipos en la península ibérica. También fue campeón con la selección de Perú en los Juegos Bolivarianos de Bogotá de 1938 y con el Universitario de Deportes de ese país en 1939. Preparó una selección Colombia de fútbol en 1940 que nunca llegó a jugar y luego fue contratado como técnico de Independiente Santa Fe, hasta que intempestivamente murió de un ataque cerebrovascular en la ciudad de Bogotá en 1942.

John Richard “Jack” Greenwell nació en el año de 1884 dentro de un pueblo minero llamado Crook (County Durham) al nororiente de Inglaterra. Su padre trabajaba en las minas de carbón y él mismo lo hizo a una temprana edad, hasta que a los 17 años se unió a un equipo de fútbol del pueblo, el Crook Town A.F.C., que se había coronado campeón de la FA Amateur Cup en 1901 y que para esos años era muy importante en el fútbol de esa región.

Greenwell, después de haber participado por ocho años en varios torneos regionales y amateurs con el Crook Town A.F.C., recibe la invitación de otro importante equipo de la región llamado West Auckland Town F.C. para jugar la copa Sir Thomas Lipton Trophy en 1909. Dicho torneo se realizó en la ciudad de Turín (Italia), y el West Auckland se coronó campeón por encima de equipos alemanes, suizos y al anfitrión Torino, al que venció en la final. “Jack” permanecería tres años más en el West Auckland Town F.C., hasta que el llamado de un suizo desde España le cambiaría el rumbo de su vida deportiva para siempre.

Mientras tanto al otro lado de los Pirineos, el historiador Ángel Iturriaga registra que el F.C. Barcelona era un club en formación, pues desde su fundación en 1899 padeció muchos problemas que casi lo llevan a la desaparición (1) . Una década después estaba por alcanzar la solidez económica y el apoyo de las máximas autoridades de la ciudad condal. De la mano de su fundador, presidente y benefactor, el suizo Hans Gamper, adquirió su primer campo de fútbol en propiedad, y en los siguientes años llegaría a convertirse en una institución con verdadera trascendencia social en Cataluña.

Hans Gamper, luego de lograr la estabilidad económica y financiera del club, promocionó al Barcelona no sólo en Cataluña sino en el exterior, pues organizó un torneo internacional con equipos de Francia, llamado la Copa de los Pirineos y la cual ganó en cuatro ocasiones, por lo que el club culé recibió la ovación del público y de las máximas autoridades políticas en Cataluña (2).

Greenwell en el F.C. Barcelona (1913)

Greenwell en el F.C. Barcelona (1913)

Gamper, viendo la popularidad que el F.C. Barcelona había alcanzado con dicho torneo, decide internacionalizar la plantilla del equipo y contratar un grupo de jugadores ingleses para 1912. Entre ellos se encontraba Greenwell. Pero, tal y como lo referencia Rory Smith (3) en su texto Mister: The Men Who Gave The World The Game, no se tiene aún certeza de la forma en que se conocieron Gamper y Greenwell, o cómo “Jack” sería promocionado y convencido para jugar en el equipo culé.

Rory Smith y el estadígrafo Eugen Scheinherr (4) plantean varias teorías. Una de ellas es que fue observado por personas allegadas al club desde la copa Sir Thomas Lipton Trophy en Italia. La segunda es que el mismo Gamper se lo encontró en un viaje a Inglaterra durante el transcurso del año de 1912, y lo convenció de ir a jugar al comienzo de la siguiente temporada en el Barcelona (5). Y la tercera, que podría ser la más factible, es que un amigo de él llamado John Thomas Alderson, también originario de Crook, dejó recomendado a Greenwell con los directivos del equipo catalán, a pesar de que Alderson nunca debutó con el equipo para jugar con el Newcastle a comienzos de 1913 (6).

No obstante, lo único cierto es que en enero de 1913 John Richard Greenwell se convierte en jugador y entrenador del Barcelona, pues también se le encargó la dirección técnica del equipo. Se convirtió así en uno de los primeros jugadores y entrenadores extranjeros en España, y llegó a potenciar las primeras figuras deportivas del club culé, como Paulino Alcántara, Romà Forns, Sagi-Barba, Ricardo Zamora, José Samitier, Félix Sesúmaga o Franz Platko.

Su palmarés en la historia del club fueron los campeonatos de Cataluña de 1913, 1916, 1919, 1920, 1921, 1922, 1924 y 1932, y dos campeonatos de la Copa de España en 1920 y 1922. También dirigió con mucho éxito a otros equipos de la región como el C.D. Castellón, el Valencia C. F. y el Español. Con los dos primeros logró campeonatos locales y con el último la Copa de España, que ganó en una final frente a nada más y nada menos que al Real Madrid en 1929.

Después de los éxitos conseguidos en Cataluña y Valencia, y dirigir sin mucha gloria al Sporting de Gijón en la temporada 1935-1936, “Jack” Greenwell busca retornar a Inglaterra por la condiciones políticas que se presentaban en la península ibérica tras el estallido de la Guerra Civil Española. Sin embargo, antes de partir al Reino Unido es contactado por el peruano Alberto Denegri, que para ese momento era directivo de la selección Nacional del Perú, para que fuera asistente técnico y preparara un equipo para los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, a lo que el técnico inglés accedió.

Selección peruana que participó en los Juegos Olímpicos Berlín 1936

Selección peruana que participó en los Juegos Olímpicos Berlín 1936

En Berlín, la selección peruana lograría resultados muy importantes, como fue derrotar a Finlandia en primera ronda por marcador de 7-3 y llegar a jugar los cuartos de final contra Austria, que tras un polémico partido ganado por los peruanos 4-2 es invalidado por las autoridades del Reich.

Ante el hecho, las delegaciones de Perú y Colombia se retiraron de los juegos, y otros países suramericanos, como Argentina, Chile, Uruguay y México, expresaron su repudio frente a la decisión tomada por los dirigentes olímpicos. Los dirigentes peruanos, lejos de apartar a Greenweel de la selección, lo invitaron para continuar y trasladarse a vivir en Suramérica, con el fin de que dirigiera simultáneamente al conjunto nacional y al Universitario de Deportes, club de la ciudad de Lima.

Al llegar al Perú, su primera labor fue la de preparar al equipo nacional que disputaría los primeros Juegos Bolivarianos, que se efectuarían en la ciudad de Bogotá en el año de 1938. También entrenó al equipo limeño del cual Denegri había sido una de sus primeras figuras en los años 20.

La labor de Greenweel en tierras peruanas fue sobresaliente, no sólo conquistó el oro en los Bolivarianos de Bogotá, sino que también ganaría la Copa América y el torneo local de 1939 con el Universitario de Deportes.

Bajo su mando brillaría una generación de jugadores peruanos de la que hace parte el legendario delantero Teodoro Fernández Meyzán (1913-1966), que hasta el día de hoy es el máximo goleador histórico de todos los torneos locales en el Perú y de la selección olímpica peruana.

Greenweel obtuvo grandes reconocimientos y logros en este tiempo, dejando una impresión muy positiva en su paso por la selección peruana que lo llevaría a que en 1940 fuera contratado por dirigentes colombianos para dirigir el club Juventud Junior de la ciudad de Barranquilla y la selección Colombia que se preparaba para los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1942.

No obstante, esa edición de los Juegos Centroamericanos no llegó a realizarse, por lo que Greenweel se dedicó completamente a dirigir al club Juventud Junior de Barranquilla, con el cual sería campeón del fútbol del Atlántico en 1941 y por lo cual fue invitado a participar en un torneo en Bogotá, que contaba con la presencia de los principales equipos de la ciudad y algunos extranjeros como el Santiago Wanderers de Chile.

La impresión dejada por el equipo al mando de Greenwell fue inmejorable, tanto es así que, en 1942, el periodista inglés Richard McColl, en uno de sus escritos sobre el paso de John Richard “Jack” Greenwell por la ciudad de Bogotá, afirma que Enrique Santos Castillo (padre del hoy presidente Juan Manuel Santos) como presidente encargado del club y recién graduado del Colegio del Rosario, contactó al técnico inglés para que se encargara de un equipo recién creado en la ciudad llamado Independiente Santa Fe. Por lo tanto, Greenwell llegaría a comienzos de septiembre a la capital de la República de Colombia para entrenar al equipo bogotano, que para esa fecha tenía apenas un año de fundación.

Pero Greenwell quedó gratamente sorprendido por los jugadores y la organización de Santa Fe, que sin recibir ningún apoyo oficial tenía un campo de fútbol de entrenamiento en la Quinta Mutis (Hoy la facultad de Medicina del Colegio del Rosario) y que contaba -según su propio criterio- con el mejor jugador del medio local, Luis Robledo.

Greenwell afirmaba también que con un poco más de preparación, los jugadores amateurs con los que contaba el club podrían hacerle frente a las grandes figuras profesionales del fútbol argentino del otro club de Bogotá, “Los Millonarios”, que en ese año esperaba convertirse en el mejor equipo local y nacional (7).

Tras un mes entrenando a Independiente Santa Fe, el domingo 4 de octubre de 1942, el equipo de Jack Greenwell derrotó por marcador de 10-3 al Texas, equipo que había sido campeón del fútbol bogotano el año anterior. Santa Fe comenzaría a ilusionar a toda la afición capitalina, gracias a la práctica de un fútbol de alto nivel con los valores amateurs y que hasta ese momento no se había visto en Bogotá.

Sin embargo, el destino truncó los planes de Greenwell, pues el miércoles 7 de octubre de 1942, después de llegar de un entrenamiento de la Quinta Mutis, el técnico inglés sufrió un derrame cerebral en su residencia, ubicada en la calle 16 con carrera Octava de la capital. Ante la mirada impotente de los demás ocupantes de su vivienda, falleció a los pocos minutos (8).

El Tiempo, 8 de octubre de 1942, pág. 11

El Tiempo, 8 de octubre de 1942

Ese mismo día se procedió a su entierro, realizado a las cuatro de la tarde en el cementerio Inglés, con la asistencia de la colonia inglesa en Bogotá, la junta directiva y nómina de Santa Fe (encabezadas por Enrique Santos Castillo), el presidente de la liga de Cundinamarca, Luis Robledo Restrepo, y los jugadores y directivos del club Los Millonarios (9). De esta manera, y con 58 años de edad, llegaba a su fin la leyenda del fútbol inglés John Richard “Jack” Greenwell.

El periodista inglés Richard McColl afirma que incontables veces asistió al cementerio Inglés de Bogotá para fotografiar la lápida del famoso entrenador sin poder localizarla, pues en el transcurso de estos años aparentemente se deterioró y fue retirada por las autoridades del lugar. No obstante, allí reposan anónimamente los restos de una de las estrellas del fútbol mundial de la primera mitad del siglo XX y uno de los primeros gestores de la historia del Club Independiente Santa Fe. Un personaje cuya historia requeriría de un mayor reconocimiento e investigación por parte de la hinchada albirroja, como lo han hecho muchos aficionados ingleses o catalanes para resaltar su memoria.

Por eso es que en el 2011, cuando en el F.C. Barcelona deslumbraba al mundo con su estilo de juego, y el argentino Leonel Messi brillaba en una de sus mejores temporadas, el diario inglés The Journal se atrevió a titular uno de sus artículos deportivos de la siguiente manera: Olviden a Messi, Jack Greenweel fue el que hizo grande al Barcelona (10).

Notas:

1. Ángel Iturriaga Barco. El poder político y social en la historia del Fútbol Club Barcelona (1899-2015), Tesis Doctoral, Universidad de la Rioja, 2015. pp. 134-141.
2. Ángel Iturriaga Barco Obra citada. pp. 145.
3. Rory Smith, Mister: The Men Who Gave The World The Game, Simon & Schuster Ltd., 2016.
4. Ídem.
5. Ídem.
6. Eugen Scheinherr, Los primeros entrenadores del FC Barcelona. Cuadernos del Fútbol, n° 58, octubre 2014.
7. El Tiempo, 6 de septiembre de 1942, pág. 11.
8. El Tiempo, 8 de octubre de 1942, pág. 11.
9. Ídem.
10. “Forget Messi, Jack Greenwell made Barcelona great”. En: http://www.thejournal.co.uk/news/north-east-news/forget-messi-jack-greenwell-made-4433049. 28 de mayo del 2011.

La primera visita de River al Campín

El primer juego entre Santa Fe y el River Plate de Argentina fue un amistoso celebrado en 1952 en Bogotá

Jugadores de River vistiendo las ruanas que le obsequió Santa Fe

Jugadores de River vistiendo las ruanas que le obsequió Santa Fe

El 17 de noviembre de 1952 fue el primer partido disputado entre Independiente Santa Fe y River Plate. Fue un amistoso celebrado en el estadio Nemesio Camacho El Campín de Bogotá, al que asistieron unos 17 mil espectadores.

Con motivo del encuentro, Santa Fe le obsequió unas ruanas con su escudo al equipo visitante. La prenda típica del Altiplano Cundiboyacense fue portada por los jugadores riverplatenses al salir al campo de juego.

Rubiano abrió el marcador para el conjunto local, pero River remontó por intermedio de Sivori (en dos ocasiones) y Scaparotella para el 3-1 final.

Este fue el primero de una serie de amistosos que celebraron ambos equipos en las décadas de 1950 y 1960, antes de darse el primer juego oficial (en 1967 por Copa Libertadores).

¡El León rugió en Japón! Santa Fe, campeón de la Copa Suruga

El cuadro bogotano venció 1-0 al Kashima y se convirtió en el primer equipo colombiano en ser campeón fuera del continente

copa suruga

Por Jonathan Melo Moreno

Independiente Santa Fe venció 1-0 a Kashima Antlers y se coronó campeón de la Copa Suruga Bank, convirtiéndose en el primer equipo colombiano en celebrar un título fuera del continente.

Humberto Osorio Botello y Róbinson Zapata fueron los héroes de la jornada, el atacante marcó a falta de 11 minutos; mientras que el portero atajó una pena máxima en el minuto 85.

En un primer tiempo carente de emociones por parte del cuadro capitalino, los locales generaron las principales opciones de peligro, una de ellas un remate rechazado por el palo izquierdo del arco santafereño, otra un cabezazo desviado y la otra un mano a mano salvado por Zapata.

Para el segundo tiempo los dirigidos por Gustavo Costas mostraron una reacción y aunque se hicieron con la pelota no lograban generar peligro sobre la portería del Kashima.

El técnico argentino realizó algunas variantes, primero sustituyendo al venezolano Juan Manuel Falcón por Baldomero Perlaza y posteriormente enviando al campo a Anderson Plata en lugar de Omar Pérez.

Cuando el juego parecía encaminado para definirse desde el punto blanco, apareció Humberto Osorio Botello, al minuto 79, conectando de cabeza un centro de Jonathan Gómez, para vencer al portero Hitoshi Sogahata y destinar a Santa Fe a un nuevo título.

La reacción del Kashima no se hizo esperar y arrinconó al cuadro capitalino sobre su arco, que en una de esas jugadas terminó cometiendo un penal, a criterio del árbitro del juego, tras un cruce de Baldomero Perlaza sobre un rival.

La ejecución de Kanazaki fue atajada por Róbinson Zapata, quien minutos más tarde, en la última acción de peligro, volvió a salvar su puerta tras una serie de remates a la salida de un tiro de esquina.

En los minutos finales Yeison Gordillo fue expulsado tras una doble amonestación, lo que metió más presión a la defensa ‘cardenal’.

De esta manera Santa Fe retiene para Sudamérica la Copa Suruga Bank y logra el primero de los cinco títulos en los que se encuentra en disputa, el próximo jueves 18 de agosto recibirá en Bogotá a River Plate, en el juego de ida de la Recopa Sudamericana.

Así formó Santa Fe: Rufay Zapata; Carlos Arboleda, Javier López, Horacion Salaberry, Dayron Mosquera; Juan Daniel Roa, Yeison Gordillo (expulsado 91′), Jonathan Gómez, Omar Pérez (Anderson Plata); Huberto Osorio Botello y Juan Manuel Falcón (Baldomero Perlaza). DT: Gustavo Costas.

*Tomado de Caracol.com.co

Un japonés, el último sobreviviente del primer campeón

Jose Kaor Dokú es el único jugador del Santa Fe que logró el primer título del fútbol profesional colombiano en 1948 que aún vive

jose kaor doku

Por Iván Camilo Caballero

Hace 68 años Santa Fe se proclamó campeón de la primera liga oficial del fútbol colombiano. 18 jugadores conformaron aquel equipo histórico, que quedará grabado para la inmortalidad. De esa nómina, sólo un exjugador puede contar la historia en carne propia, el último sobreviviente: el colombo-japonés José Kaor Dokú.

Dokú nació el 16 de mayo de 1924 en Usiacurí, Atlántico. Su padre fue japonés y su madre colombiana. Siempre tuvo una gran relación con sus orígenes e incluso fue presidente de la Asociación Colombo-Japonesa en Atlántico, cuando dejó el fútbol.

“Yo soy colombiano y tengo ciudadanía japonesa, porque yo estuve en una situación donde me enfilé mucho con lo que es la asociación japonesa en Colombia, en Barranquilla, hice un censo y ayude a conseguir trabajo, por eso me dieron la ciudadanía japonesa, por allá en el año 1959”, declaró a Caracol Radio hace unos años.

José se unió cuando joven a la armada en Barranquilla y fue trasladado a Bogotá en el año en que empezaba la primera edición del FPC.

Allí se reencontró con un amigo del fútbol, Roberto ‘Perro’ Gámez, con quien ya había compartido en Barranquilla y quien lo invitó a formar parte de Santa Fe. El jugador tuvo regularidad, jugando como defensor por banda izquierda. El 5 de diciembre Dokú se proclamó campeón con el ‘León’.

En 1950 dejó el fútbol de manera transitoria para ir a la guerra de Corea como soldado colombiano. Cuando regresó a Bogotá, jugó con Millonarios durante unos meses, para luego vivir su segundo ciclo con Santa Fe entre 1951 y 1953 y retirarse como jugador.

A José se le recordaba en la canchas porque usaba una balaca en la cabeza, que junto con sus rasgos orientales, lo hacían identificar como el jugador japonés.

“Yo jugaba con balaca desde Barranquilla. En esa época el balón era muy pesado, el saque de meta lo hacía los defensas, no alcanzaban a pasar la pelota de mitad de campo, yo era mediocentro y tenía que cabecear de lado a lado, por eso la usaba”, recuerda.

Dokú no olvida su gloria con el ‘Primer campeón’. En 2012, con 88 años, viajó desde Barranquilla para ver la final ante Pasto que le dio el título a Santa Fe luego de 37 años. No pudo asistir al título del 2014-2, tuvo la intención pero hubo problemas logísticos, pero lo celebró como un hincha más.

Ahora, 68 años después, Santa Fe viaja a Japón, el país de las raíces de Dokú, para jugar por primera vez un título por fuera del continente: la Copa Suruga Bank.

“Volveremos, volveremos: Así ganamos la séptima estrella”

El libro de Daniel Samper Ospina sobre el campeonato que logró Santa Fe en julio del 2012 luego de 37 años de espera

volveremos

“Volveremos, volveremos” es una “crónica de camerino” sobre el campeonato que logró Independiente Santa Fe tras 37 años de espera. Un libro de Daniel Samper Ospina sobre la séptima estrella de su querido equipo.

La obra tiene dos grandes capítulos: el primero cuenta cómo fueron los 37 años de sufrimiento del hincha cardenal, desde la perspectiva particular de uno de ellos, el propio autor, columnista y furibundo hincha santafereño.

La segunda parte narra cómo se vivió la gran final desde adentro del equipo. Es una crónica en la que Samper Ospina, testigo presencial, cuenta detalles de las concentraciones, viajes y partidos que definieron el título albirrojo en julio del 2012. Su viviencia también quedó registrada en el video “En la jaula del león”.

El libro está acompañado de abundante material fotográfico de Camilo Rozo y de otros reporteros gráficos sobre el equipo y sus hinchas.

La expresión “Volveremos, volveremos” hace parte de uno de los cánticos de la hinchada santafereña que hace referencia a la esperanza de un nuevo título, que por fin llegó ese 15 de julio.