‘The Bogota Bandit’: 70 años del inicio de la aventura deportiva en Colombia del inglés Charles Mitten

En 1950, la estrella del Manchester United abandonó su club y la selección inglesa para jugar con Independiente Santa Fe. La Cancillería publica sus archivos.

El caso de Charles Mitten, es uno de los más curiosos y aún poco referenciados sucesos en la historia del deporte en Colombia. En el año de 1950, durante el auge de migración de jugadores profesionales al país, este deportista inglés nacido el 17 de enero de 1921 en Rangoon (Birmania) abandonó su club en Inglaterra y la selección inglesa de fútbol, para fichar con el club Independiente Santa Fe de Bogotá a inicios de “El Dorado” y establecer, un cambio de estatus que los futbolistas tenían en ese momento para el mercado del deporte.

La historia deportiva de Mitten comenzó en la ciudad industrial de Manchester (Inglaterra), a donde llegó con su familia desde la colonia inglesa de Birmania. Siendo aún niño comenzó a mostrar su talento para el fútbol, por lo que ingresó a las divisiones inferiores del club Manchester United en 1936, pero al suspenderse las competiciones deportivas por el inicio de la segunda guerra mundial en Europa, su debut se postergó algunos años más.

No obstante, durante la delicada situación bélica al servicio de la Royal Air Force, logró jugar en clubes como Chelsea y Southampton donde anotó cinco goles. Al finalizar la guerra regresó al Manchester United, donde conformó el “Famoso cinco” de Old Trafford con futbolistas talentosos como Jimmy Delaney, Stan Pearson, Jack Rowley y Johnny Morris, con los cuales hizo importantes temporadas en la liga y a la vez logrando ganar la Copa FA de Inglaterra, frente al Blackpool en 1948.

Estas destacadas actuaciones, valieron para que el club fuera invitado a realizar una gira en los Estados Unidos dos años después, donde Charles Mitten fue contactado por el señor Luis Robledo (quien era dirigente del club Independiente Santa Fe de Bogotá), ofreciéndole dejar Inglaterra e irse a jugar en la reciente creada liga colombiana de fútbol. En una biografía póstuma, el escrito narra como Mitten arregló el contrato con Robledo en Nueva York, señalando que los futbolistas tenían hasta ese momento un estatus social similar a un minero en Inglaterra, por lo que el salario ofrecido por el dirigente colombiano en un año era lo que el jugador, ganaría en una década jugando en un club como el Manchester United.

Lo anterior no fue bien visto en diversos círculos sociales y depotivos en Inglaterra, por lo que el futbolista fue sancionado por la liga inglesa y la Fifa para jugar la copa mundial de fútbol organizada por Brasil en 1950. No obstante, Mitten y otros futbolistas ingleses se aventuraron a jugar en Colombia para incrementar sus ingresos, fama y prestigio social, reivindicando muchos años después sus acciones que para el caso particular de este jugador, sería conocido en el mundo de fútbol desde entonces como ʻThe Bogotá Banditʼ (El bandido de Bogotá).

Paralelamente a las negociaciones del contrato de Mitten, la Cancillería de Colombia fue clave para agilizar todos los trámites de visado y firma del contrato del jugador, primero con los cables enviados desde Nueva York a Bogotá y luego, con las comunicaciones con el consulado de Londres, para tramitar rápidamente la documentación correspondiente a la llegada del futbolista a territorio colombiano.

Visa Charles Mitten en los archivos de la Cancillería.

Así mismo, dentro de la visa quedaba consignado que el contrato había sido presentado por el futbolista en Inglaterra y que el señor Luis Robledo, era la persona que lo conocía en Colombia para cumplir todos los requisitos que el formulario solicitaba ante el Cónsul General en Londres.

De esta manera, a traves de la gestión de los consulados, el inicio del ”El Dorado” y los contratos de algunos clubes en el fútbol colombiano hace 70 años, se dio inicio a un nuevo tipo de mercado y agentes deportivos como sucedió con el caso del futbolista inglés Charles Mitten. Por tanto, el patrimonio documental de la Cancillería muestra parte de esa transformación y como la gestión de sus funcionarios, fue clave para el proceso que dio inicio a dicho cambio.

Finalmente, con la regularización del fútbol en Colombia con el pacto de Lima en 1951, los futbolistas extranjeros retornaron de manera paulatina a sus lugares de origen, por lo que Charles Mitten volvió a jugar en Inglaterra para otros clubes como el Fulham y Mansfield Town. De igual forma, a través de su familia estuvo muchos años más vinculado al deporte y club Manchester United, siendo algunos de sus sobrinos y familiares futbolistas y periodistas, antes de su muerte ocurrida el 2 de enero de 2002.

Tomado de: Cancilleria.gov.co

René Pontoni: el ídolo del papa que jugó en Independiente Santa Fe

Francisco, reconocido hincha de San Lorenzo, narró en una audiencia papal que un exjugador de Santa Fe en El Dorado era el crack que más admiraba

“De niños íbamos al estadio, me acuerdo en particular durante el campeonato de 1946. Iba con mis padres y siempre me impresionó el juego de Pontoni”, contó el papa Francisco en una audiencia con jugadores de fútbol, una de sus mayores aficiones.

En particular, Francisco recordó un “gol de ensueño” que anotó dicho jugador en la goleada 5-0 de San Lorenzo a Racing. René Pontoni (nacido en Santa Fe, Argentina, en 1920) bajó el balón con el pecho, lo retuvo en su empeine, amagó para un lado y se fue entre dos defensores. Concluyó su jugada con un remate cruzado que batió al meta rival.

Al día siguiente, el diario El Clarín tituló: “Pontoni hizo un gol como para pasarlo en el Colón”. El entonces niño Jorge Mario lo guardó en sus recuerdos como aficionado de San Lorenzo, donde Pontoni se destacó como uno de los mejores delanteros de la época.

“El centrodelantero más fino, elegante, armonioso, sutil y brillante de toda la historia del fútbol nacional”, lo definió un cronista de El Gráfico.

Pero en 1948 sufrió una terrible lesión en su rodilla derecha: fractura de rótula, meniscos y ligamentos que le truncaron su carrera.

Pontoni optó por el retiro pero volvió al año siguiente para jugar en Independiente Santa Fe, que acababa de ganar el primer campeonato profesional colombiano. Con el “Expreso Rojo” jugó entre 1949 y 1952 (la época de El Dorado), en donde alcanzó a plasmar puntadas de su buen fútbol.

Antes había jugado en Newell’s Old Boys. También vistió la camiseta de Portuguesa, de Brasil, y de la Selección Argentina, con la que ganó tres copas América. Hoy se recuerda como “el ídolo del papa Francisco”, un crack que también jugó en Independiente Santa Fe.

El santafereño que ganó la Copa de Campeones de Europa: la historia de Héctor “El Pibe” Rial

El argentino que pasó por Independiente Santa Fe y ganó cuatro veces el torneo hoy conocido como la Liga de Campeones de Europa

rial

Por José Luis Fernández

José Héctor Rial Laguia, hijo de inmigrantes españoles y nacido el 14 de octubre de 1928 en Pergamino, norte de la provincia Buenos Aires (Argentina), fue uno de los grandes jugadores que vistió la camiseta de Independiente Santa Fe. Ha sido el único jugador que tras su paso por el equipo rojo y blanco de Bogotá ganó la Copa de Campeones de Europa (hoy llamada Liga de Campeones de Europa o “Champions League”) en cuatro ocasiones consecutivas. Fue con el Real Madrid en las temporadas 1955-56, 1956-57, 1957-58 y 1958-59. Rial fue figura notable en todas ellas, como sucedió en la primera final disputada el 13 de junio de 1956, en la que anotó el segundo y último gol en el estadio Parque de los Príncipes, de París (Francia).

“El Pibe”, como se le bautizó en su llegada a Bogotá, fue delantero y centrocampista ofensivo. Formado en las divisiones inferiores del Club Atlético San Lorenzo de Almagro, llegó a Colombia en el año de 1949 por la gestión de su excompañero de equipo, Rene Pontoni, quien había firmado con Independiente Santa Fe y se encontraba en la ciudad de Buenos Aires para reclutar otros jugadores del “Ciclón”, como Ángel Perucca y Adolfo Benegas, para que fueran a jugar a Bogotá en momentos en que se adelantaba una huelga de futbolistas en Argentina.

De esta manera, Héctor Rial, junto a Pontoni, Benegas y Perucca, exjugadores de San Lorenzo, harían parte de Independiente Santa Fe por las siguientes temporadas. Según palabras del propio “Pibe”, su experiencia en el rojo bogotano fue determinante para su formación como jugador y su futuro estrellato en Europa: “En Colombia maduré como jugador. Llegué muy joven y me tocó irme lleno de experiencia, agradecido por esos cracks que sin saberlo me habían entregado un poco de lo suyo”. (Testimonio publicado en “Jugadorazos: Héctor Rial, el monje blanco”. Nota publicada en la edición de agosto del 2015 de El Gráfico).

Santa Fe en 1950. Arriba, de izquierda a derecha: Benegas, Perucca, Mioti, Chamorro, Arnadlo y Tachero Martínez. Abajo, en el mismo orden: Contreras, Rial, Pontoni, Fernández y Mitten.

Santa Fe 1950. Arriba, de izquierda a derecha: Benegas, Perucca, Mioti, Chamorro, Arnadlo y Tachero Martínez. Abajo, en el mismo orden: Contreras, Rial, Pontoni, Fernández y Mitten.

En Independiente Santa Fe fue llamado “El Pibe” o “El Nene”, debido a que era el menor de la legión argentina en Colombia. Compartió equipo con varios jugadores colombianos de renombre, sus excompañeros de San Lorenzo y estrellas del fútbol inglés como Neil Franklin y Charlie Mitten (con quien sale en una fotografía del año 1950). Sin embargo, no lograron colmar las expectativas deportivas de los socios, la hinchada santafereña y una parte de la prensa bogotana que consideró una inversión innecesaria el haberlos traído.

A finales de la temporada 1950, la revista “Sábado” insinuaba que dicha situación se debía a problemas internos entre los jugadores, lesiones e inversiones desproporcionadas por el conjunto cardenal. Esta situación causó la salida de importantes figuras, como la del mismo Héctor Rial, que a pesar de haber convertido 26 goles en 54 partidos, y de ser un jugador destacado en el fútbol capitalino, partiera -tan sólo año y medio después de haber llegado a Bogotá- con rumbo al sur del continente, para jugar con el Nacional de Uruguay.

En el decano del fútbol uruguayo, “El Pibe” demostró parte del potencial que lo llevaría a conquistar Europa años después. Los titulares de las revistas de Nacional lo registran como un crack que condujo al equipo “bolso” al campeonato de 1952 y nada menos que frente a Peñarol, su eterno rival, al que le ganó un partido de desempate por marcador de 4-2 en el estadio Centenario de Montevideo el 25 de febrero de 1953.

Portada de la revista del Club Nacional (1952).

Portada de la revista del Club Nacional (1952).

De este modo, la gloria que no había conseguido en Colombia fue recompensada con sus destacadas actuaciones en Uruguay, donde anotó 20 goles en 51 partidos y consiguió su primer título como profesional.

Sin embargo, su paso por Bogotá no sólo le había dejado a la que fue su esposa Sonia, sino que en los encuentros disputados contra Millonarios, el rival de patio de Independiente Santa Fe, el futbolista argentino Alfredo Di Stéfano se había dado cuenta de su potencial para armar jugadas ofensivas. Di Stéfano, que tras su paso por Millonarios llegó al Real Madrid, le sugirió a los directivos de ese club que contrataran a Rial para mejorar el ataque del equipo.

“El Nene” llegaría así al club blanco de la capital española en el año de 1954. En su primera temporada alcanzó un nivel superlativo, pues su equipo no sólo ganó la liga por encima de clubes importantes como el Barcelona y el Athletic Club de Bilbao, sino que en lo personal anotó 18 goles en 30 partidos y quedó en quinto lugar en la tabla general de goleadores. Junto a Alfredo Di Stéfano (con 25 goles) conformó la pareja más efectiva de delanteros de todo el torneo.

En la temporada 1955-1956, “El Pibe” Rial se había consolidado como una de las figuras del cuadro merengue. Colaboró con sus pases para que Di Stéfano ganara el trofeo “Pichichi” de la liga, y en la final de la primera edición de la Copa de Campeones de Europa, disputada el 13 de junio de 1956 en el estadio Parque de los Príncipes de París ante el Stade de Reims, anotó dos goles (el segundo y el cuarto) que le significaron al Real Madrid ganar el partido por un marcador de 4-3 con el que consiguió el primer trofeo del torneo de clubes con más reconocimiento en el mundo.

Jugadores del Real Madrid celebrando la Copa de Campeones (1956).

Jugadores del Real Madrid celebrando la Copa de Campeones (1956).

El triunfo ante el Reims y los goles marcados por Rial en esa final, lo impulsaron como una de las figuras del fútbol europeo del momento. Sus goles, incluso, han sido ampliamente documentados y comentados como una de las gestas más importantes que se han conseguido en toda la historia de dicho torneo:

“La ventaja de jugar en casa en el Parc des Princes se hizo palpable con un 2-0 inicial. El Madrid consiguió empatar, pero el 3-2 llegó de las botas de Michel Hidalgo. Sin embargo, con un centro de Di Stéfano, tocado por Paco Gento y rematado a gol por Héctor Rial, el Madrid igualaba el partido. Manuel Marquitos fue el artífice del pase con el que Rial consiguió el gol de la victoria para el Real Madrid”. (“El Madrid consigue su primera corona”).

No obstante, los logros de Héctor Rial en la Copa de Campeones de Europa estaban lejos de finalizar con el primer título del Real Madrid. Con el equipo “merengue” disputó de manera consecutiva tres finales más (La quinta se la perdió por una lesión en la rodilla). En todas ellas, “El Nene” fue fundamental en el esquema del equipo, como sucedió ante la Fiorentina (en la final de 1957), Milán (1958) y nuevamente contra el Stade de Reims (1959), en las que Real Madrid consiguió la victoria.

A pesar de que poco se puede conocer del estilo de juego de Héctor Rial con el Real Madrid, en un video de un clásico contra el Barcelona en el año de 1957 se puede observar que “El Pibe” jugaba con el número 10 en su espalda y su juego se inclinaba por la izquierda de la cancha, llegando en ocasiones a posición de gol y definiendo jugadas que venían desde la derecha, como sucedió con el segundo gol de dicho partido:

El historiador español Ángel Bahamonde Magro, en su libro “El Real Madrid en la historia de España” (Taurus, 2002), afirma que Héctor Rial potenció a sus compañeros con su visión de juego, incluyendo al propio Di Stéfano. Por ejemplo, gracias a la velocidad de sus pases hizo que Paco Gento se convirtiera en el mejor extremo izquierdo del mundo para ese momento.

Luego de los cinco triunfos consecutivos en la Copa de Campeones de Europa, el desempeño de Héctor Rial ya no fue tan brillante como el de esos años. Por esta razón, el Real Madrid lo relegó al segundo equipo, hasta que “El Nene” dejó el club blanco en el año de 1961. Entonces volvería al continente americano para jugar con la Unión Española de Chile, en el que no tuvo mucho éxito. Seis meses después regresó nuevamente a Europa para jugar con el Espanyol de Barcelona, y luego con el Olympique de Marsella, donde finalmente se retiró en el año de 1963 a la edad de 35 años.

Héctor Rial, tras probar suerte como entrenador en España y algunas selecciones nacionales como El Salvador y Arabia Saudita, falleció el 24 de febrero de 1991 a los 62 años en un hospital de Madrid. Murió víctima de un cáncer y sin el reconocimiento que muchos de sus excompañeros del equipo blanco sí tuvieron, como dice con mucha razón Matías Rodríguez, periodista argentino de El Gráfico.

A pesar de eso, en la historia del fútbol no se puede olvidar que las glorias y los grandes reconocimientos deportivos que tuvieron en su carrera grandes jugadores como Puskas, Gento, Kopa y el mismo Di Stéfano, fueron en parte gracias a que Héctor Rial estuvo en la cancha junto a ellos.

“El Nene” argentino que llegó a Santa Fe para la época de “El Dorado”, y que luego obtuvo la nacionalidad española, fue fundamental en el Real Madrid de los años 50, armando al equipo por la banda izquierda, devolviéndoles una pared en el ataque a sus compañeros para que quedaran mano a mano con el arquero y anotando goles como el que le dio la victoria en la primera final de Europa del año 1956.