El equipo de Pelé en El Campín

El Santos de Sao Paulo, comandado por la figura del Brasil campeón en México, visitó a Independiente Santa Fe en 1970

Pelé, Canessa y Sekularac

El astro brasilero Edson Arantes do Nascimento “Pelé” fue el emblema de la Selección Brasil 70, campeona mundial en México y uno de los mejores oncenos de la historia del fútbol.

Desplegando un juego colectivo y de buena técnica, aquel Brasil ganó los seis partidos que disputó en el torneo (incluyendo una goleada 4-1 ante Italia en la final) y se consagró como una de las mejores selecciones que se hayan visto en los mundiales.

Pelé jugaba en el Santos FC, uno de los principales clubes de Sao Paulo y del fútbol brasilero, que tres meses después de aquella Copa Mundial de México vendría a Bogotá a jugar un amistoso ante el primer campeón colombiano.

Fue el 24 de septiembre en el estadio Nemesio Camacho El Campín. En Santa Fe se distinguía el yugoslavo Dragoslav Sekularac, múltiple campeón con el Estrella Roja de Belgrado y una de las figuras de la Selección Yugoslavia.

También vestían la camiseta albirroja Alfonso Cañón y Víctor Campas, jugadores de gran talento y que marcarían época en Santa Fe.

Para arbitrar el encuentro se invitó además a otra figura internacional: el chileno Mario Canessa, uno de los principales réferis del fútbol colombiano y que se radicaría definitivamente en Bogotá.

Canessa, junto con Pelé y Sekularac, se tomaron el habitual retrato protocolario del partido, que quedó como registro de ese partido memorable.

Iniciado el partido, Douglas y Carlos Alberto anotaron para la visita. Campas descontó para el local. Así terminó la primera parte. En el segundo tiempo, Santa Fe buscó la igualdad y estuvo a punto de lograrlo, pues en esa intención llegó un tiro penal a su favor.

El uruguayo Walter Sossa, (goleador del campeonato de ese año con 27 tantos), cobró el penal, pero su remate fue atajado por el arquero Edevar. Finalmente Santos se quedó con la victoria y dejó una buena imagen en el público bogotano.

Ese año, Santa Fe se ubicó en el tercer lugar, y en la temporada siguiente consiguió el campeonato en una serie final ante Nacional que se definió con partido extra en Cali.

Ficha técnica

Santa Fe: Sancovic (Ovejero), González (Manjarrés), Martínez (Basilico), Rodríguez, Aguirre, Veselinovic, Sekularak, Cañón, Forero (Rubio), Sossa (erró penal) y Campas.

Gol: Campas (32 PT).

Santos: Edevar (tapó penal), Carlos Alberto, Ramos Delgado, Djalma Díaz, Rildo, Leo (Marcial), Lima (Turcao), Manuel María, Pipole (Douglas), Pelé (Davi) y Abel.

Goles: Douglas (5 PT) y Carlos Alberto (7 PT).

Estadio Nemesio Camacho El Campín de Bogotá, 24 de septiembre de 1970.

Si somos grandes es por Cañón

“El Maestrico” es la figura más representativa de la historia de Santa Fe, club con el que ganó tres estrellas y en el que dejó los récords de más partidos disputados y goles anotados

alfonso cañon rincon

Alfonso Cañón Rincón es el máximo ídolo de Independiente Santa Fe, equipo con el que debutó en 1964, y en el que se retiró, en 1981.

“El Maestrico” nació el 20 de marzo de 1946 en Bogotá. Oriundo del barrio Samper Mendoza del centro de la capital y poseedor de un gran talento. Inició en las divisiones menores del club, en el que también trabajaba como mensajero. En el primer equipo debutó el 15 de marzo de 1964, en el empate 2-2 ante Once Caldas en Manizales.

En 1966, bajo la dirección de Gabriel Ochoa Uribe, consiguió el campeonato nacional. También ganó las estrellas de 1971 y 1975. Con el “Expreso Rojo” disputó 505 partidos oficiales (el mayor registro en la historia cardenal), en los que anotó 146 tantos que lo convierten en el goleador histórico del club.

cañon y monaguillo

También jugó en Atlético Bucaramanga y América de Cali. A éste último lo guió a la consecución de su primera estrella, en 1979. En varias ocasiones fue convocado, además, a la Selección Colombia.

En 1981 regresó a su casa, a Santa Fe, cuadro con el que jugó algunos partidos antes de su retiro definitivo de las canchas.

En el 2009, con la iniciativa “ídolos cardenales”, recibió un homenaje en la antesala de un partido de Santa Fe ante América en El Campín. En el 2015, la dirigencia del club le otorgó una pensión vitalicia.

Cañón es considerado el mejor futbolista bogotano de la historia. En tal condición, ganó una consulta virtual para que su nombre bautizara a la Biblioteca Pública del Deporte, ubicada en el Estadio Nemesio Camacho El Campín.

El gran Santafecito lindo

En sus 75 años de historia, el cuadro albirrojo de Bogotá ha sumado un total de 13 títulos, entre ligas, copas nacionales e internacionales. Alfonso Cañón y Omar Pérez han sido los grandes referentes

El Santa Fe de los años 40, en la época amateur del fútbol colombiano

El Santa Fe de los años 40, en la época amateur del fútbol colombiano

Por Redacción deportiva
El Espectador

La conquista de la Copa Sudamericana ha sido para Santa Fe la máxima alegría en sus 75 años de historia. Fundado el 28 de febrero de 1941 por un grupo de estudiantes del Gimnasio Moderno, encabezados por Gonzalo Rueda Caro y Ernesto Gamboa, se consagró como el primer campeón del torneo rentado, en 1948, de la mano del técnico peruano Carlos Carrillo Nalda.

Se estrenó oficialmente con un empate 1-1 en Manizales, frente al Deportes Caldas, pero como el tanto cardenal fue un autogol de Rodolfo Sarria, el primer gol de un jugador santafereño lo anotó Roberto “Perro” Gámez, en la victoria 5-2 sobre Municipal, de Bogotá.

De los 18 partidos que jugó, el cuadro rojo ganó 12, empató tres y perdió tres, en una campaña en la que superó a Júnior con 27 puntos (se entregaban dos por victoria).

Pasaron 10 años para volver a celebrar. Julio Tocker conformó un equipazo, liderado por José Vicente Grecco y Juan José Ferraro. Le ganó por un punto el título a Millonarios en la última fecha, pues superó al Caldas en El Campín, mientras que los azules empataron en Cúcuta.

El “Expreso” se coronó nuevamente en 1960, pero ahora con los excepcionales Alberto Perazzo y Osvaldo Panzutto, goleador del torneo, como insignias.

En la temporada 1966 el técnico era Gabriel Ochoa Uribe y la figura Alfonso Cañón, el mejor futbolista bogotano de todos los tiempos. Con dramatismo, el cuadro albirrojo se coronó con tres puntos de ventaja sobre el Medellín. Ómar Lorenzo Devani fue el máximo artillero del campeonato.

El pentacampeonato llegó en la campaña de 1971, con Toza Veselinovic en el banquillo. Bueno, en realidad la celebración fue en 1972, pues Nacional y Santa Fe, que quedaron empatados en el cuadrangular final, tuvieron que jugar una serie extra, a finales de enero. Como quedaron 0-0 en Medellín y Bogotá, se disputó un duelo en Cali, el 10 de febrero, en el que los “cardenales” ganaron 3-2.

Ya en esa ápoca el equipo tenía un estilo de juego definido, el de el buen trato del balón que imponían sus futbolistas, por supuesto, pero sobre todo la garra y la entrega en el terreno de juego.

La sexta estrella se iluminó en 1975. Santa Fe dio la vuelta olímpica en el estadio Atanasio Girardot de Medellín, luego de vencer 2-1 al “Poderoso”, con goles de Alfonso Cañón y Héctor Javier Céspedes.

En 2012, después de 37 años de muchas tristezas y escasas alegrías, como dos títulos de Copa Colombia, en 1989 y 2009, y dos finales internacionales, las de la Copa Conmebol 1996 y la Copa Merconorte 1999, además de ídolos sin corona como Hugo Ernesto Gottardi, Adolfo “El Tren” Valencia y Léider Preciado, el “León” volvió a rugir. Wilson Gutiérrez en el banquillo; el argentino Ómar Pérez, el jugador más importante en la historia de la institución, y el presidente César Pastrana, fueron los artífices de la anhelada y esperada séptima corona.

Dos años después cayó la octava en el escudo, bordada por el DT argentino Gustavo Costas, ya en los tiempos en los que el club recuperó definitivamente el prestigio y el respeto de antaño. “La Fuerza de un Pueblo” se vistió de frac y ganó dos Superligas, ante Millonarios y Nacional, y realizó destacadas presentaciones en Copa Libertadores y Sudamericana.

Tras ser semifinalista de la Libertadores de 2013, en 2015 llegó el título internacional. En la Copa Sudamericana, el equipo dirigido por el uruguayo Gerardo Pelusso, se impuso a grandes clubes del continente como Nacional de Uruguay, Emelec de Quito, base de la selección ecuatoriana que hoy lidera las eliminatorias, e Independiente de Argentina. En la semifinal dejó en el camino a Sportivo Luqueño de Paraguay y en la serie final venció por penaltis, tras 0-0 en los 180 minutos, a Huracán de Argentina.

Las vitrinas del club, que en una época estaban llenas de polvo, porque duraron mucho tiempo sin recibir nuevos trofeos, ahora brillan como oro recién pulido. Gracias a una buena gestión administrativa, el club bogotano cuenta con una sede deportiva, en Tenjo, Cundinamarca, en la que se planea construir un moderno centro de entrenamiento, con gimnasio, zonas húmedas y hotel. Además no tiene problemas económicos y tiene una nómina para que los hinchas sigan soñando con su Santafecito lindo.

Omar Pérez: ¿El mejor de la historia?

El argentino ha hecho méritos para disputarle a Alfonso Cañón el honor de ser el jugador cardenal más importante de todos los tiempos

omar y cañon

Por Luis Guillermo Ordóñez Olano

Sería injusto hacer una encuesta para determinar quién es el mejor jugador de la historia de Independiente Santa Fe, porque probablemente la mayoría de los hinchas cardenales votaría hoy por el argentino Omar Sebastián Pérez, el gran artífice del lustro más exitoso del club albirrojo, fundado el 28 de febrero de 1941.

Porque antes de él muchos supercracks defendieron la camiseta del primer campeón de Colombia y dejaron en las canchas su sello de calidad. El más importante de todos fue Alfonso Cañón, el mayor descubrimiento del cazatalentos Alfonso Sepúlveda, quien convenció al presidente Gonzalo Rueda Caro para que le diera la oportunidad en el equipo profesional a este volante y delantero de apenas 1,60 metros de estatura que comenzó a jugar fútbol en el tradicional barrio Samper Mendoza, en el centro de Bogotá.

En 504 partidos Cañón marcó 146 goles y conquistó tres títulos, los de las ligas de 1966, 1971 y 1975, razones más que suficientes para que la junta directiva actual, encabezada por César Pastrana, le haya otorgado hace poco más de un mes una pensión vitalicia como reconocimiento a los servicios que prestó a la institución.

Con estadísticas menos brillantes que las de “El Maestrico”, otros grandes futbolistas se metieron en el corazón de la afición santafereña: el arquero Julio Chonto Gaviria, héroe de la primera estrella, en 1948; los delanteros argentinos Oswaldo Panzutto y Alberto Perazzo, goleadores de la conquista de 1958; Ricardo Pegnoti, figura entre 1961 y 1964; Víctor Campás, destacado en 1971; Ernesto Díaz y Carlos Alberto Pandolfi, artilleros de 1975; además de los tres ídolos de las décadas en las que el equipo no logró campeonatos, Hugo Ernesto Gottardi, Adolfo El Tren Valencia y Léider Calimenio Preciado.

Los hinchas más veteranos recordarán también a Hermenegildo Germán Antón, “Cabecita de Oro”, a Ángel Perucca, Carlos Arango, Carlitos Rodríguez, Héctor “Zipa” González, Carlos Copetín Aponte, Delio Maravilla Gamboa, Ómar Lorenzo Devani, Pedro Prospitti, René Pontoni, Wálter Sossa, Waltinho, Dragoslav Sekularac, Miguel Ángel Basílico, Luis Gerónimo López y Juan Carlos Sarnari, mientras que las nuevas generaciones preferirán a Freddy Rincón, Wílmer Cabrera, Agustín Julio, Camilo Vargas, Luis Carlos Arias o Daniel Torres.

Pero por importantes que hayan sido, ninguno, excepto Cañón, por supuesto, ha tenido la trascendencia de Omar Sebastián Pérez, quien llegó al club en 2009 y se convirtió en la piedra angular sobre la que se edificó el nuevo Santa Fe.

De la mano del 10, los cardenales conquistaron la Copa Colombia en 2009, las ligas de 2012-I y 2014-II, además de las Superligas de 2012 y 2014. Llegaron a semifinales de una Copa Libertadores y a cuartos de final de la Sudamericana, logros deportivos que respaldaron la gestión administrativa y generaron la bonanza económica que sacó al club de la quiebra y le devolvió, además de la solidez financiera, el prestigio y el respeto que parecía haber perdido décadas atrás.

Omar Pérez ha jugado 254 partidos oficiales con la camiseta albirroja y ha marcado 73 goles, el más reciente el miércoles pasado en la victoria 3-0 ante Colo-Colo de Chile, por la fase de grupos de la Copa Libertadores de América, un torneo con el que los dirigidos por Gustavo Costas quieren cerrar un ciclo glorioso.

El próximo miércoles, en el estadio El Campín, ante el Atlas de México, Santa Fe deberá ratificar su clasificación a la siguiente fase del torneo continental, cuyo título no parece una utopía tras la brillante demostración de fútbol que hizo en Santiago. “Nuestra idea es ir avanzando paso a paso con la convicción de que tenemos un gran equipo y un excelente grupo humano. Vamos por más”, señaló Pérez después del mejor partido que ha jugado el equipo en muchos años.

El máximo ídolo cardenal, poco amante de las cámaras y de las manifestaciones hacia los hinchas, pues prefiere mostrarles su agradecimiento en la cancha, admite que está muy a gusto en Bogotá y que espera quedarse muchos años en el club.

Sabe que su liderazgo y estilo de juego son fundamentales para el equipo y por eso se cuida físicamente, pues lleva varios años con una lesión de rodilla que lo obliga a hacer terapias y regular las cargas de trabajo.

Aun así, aparece en los momentos claves y marca diferencia. Por eso no es descabellado compararlo con el maestro Cañón e incluso plantear la pregunta de quién ha sido el mejor jugador de la rica historia cardenal.

*Publicado originalmente en el diario El Espectador