Santa Fe campeón 1966

sf-1966Independiente Santa Fe consiguió su cuarta estrella en la temporada 1966. El equipo estuvo dirigido por Gabriel Ochoa Uribe y fue el mejor del año con 25 triunfos, 16 empates y 11 derrotas, que le dieron 66 puntos, tres más que el subcampeón Medellín.

El argentino Omar Lorenzo Devanni fue una de las fichas clave del equipo de Ochoa, que con 31 goles fue el mayor anotador del campeonato.

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“En Santa Fe juego donde me pongan”: Devanni arquero

En 1967, Santa Fe superó al Deportivo Cali en el Pascual Guerrero, en un partido en el que terminó con diez hombres y con arquero improvisado

El diario El Espectador destacó la actuación de Devanni

El diario El Espectador destacó la actuación de Devanni

Por Camilo Rueda Navarro

Omar Lorenzo Devanni jugó 158 partidos con Independiente Santa Fe y en ellos anotó 82 goles. En 1966 fue el goleador del torneo, con 31 tantos que fueron claves para conseguir la estrella de ese año, la cuarta del historial. Sin embargo, su talento no sólo se disfrutó en el ataque del “Expreso Rojo”, pues también ofició de arquero.

Fue el 17 de septiembre de 1967, en el estadio Pascual Guerrero de Cali. Ese día, Santa Fe vencía 2-0 al Deportivo Cali, con goles de Claudionor Cardoso y Alfonso Cañón. El portero titular, Osvaldo Ayala, había pedido el cambio por una molestia física. Manuel Pacheco lo sustituyó, pero en el segundo tiempo se lesionó y se retiró del juego. Así las cosas, sin arquero y con un hombre menos, Santa Fe tuvo que recurrir a un jugador de campo para cubrir la portería y aguantar la diferencia.

Devanni tomó el puesto con seguridad y por buena parte del segundo tiempo sacó el arco en cero. Al final se mantuvo el 2-0 ante un difícil rival, que a la postre sería el campeón del torneo. La afición caleña aplaudió “sin reservas” al equipo vencedor, según registran las crónicas del partido.

“Yo en Santa Fe juego donde me pongan”, respondió Devanni a la prensa, que lo interrogaba sobre su inusual actuación en el arco. El goleador argentino explicó que aunque en partidos informales había actuado de portero, lo suyo era el ataque. Pero que se ponía al servicio de Santa Fe, así le tocara evitar los goles en vez de hacerlos.

El gol de su vida fue el gol que no hizo

Por Eduardo Galeano

Aquella no era una tarde de un domingo cualquiera del año 1967.

Era una tarde de clásico. El club Santa Fe jugaba contra el Millonarios, y toda la ciudad de Bogotá estaba en las tribunas del estadio. Fuera del estadio, no había nadie que no fuera paralítico o ciego.

Ya parecía que el partido iba a terminar en empate, cuando Omar Lorenzo Devanni, el goleador del Santa Fe, el artillero, cayó en el área. El árbitro pitó penal.

devanni afiche

Devanni quedó perplejo: aquello era un error, nadie lo había tocado, él había caído por un tropezón. Quiso decírselo al árbitro, pero los jugadores del Santa Fe lo levantaron y lo llevaron en andas hasta el punto blanco de la ejecución. No había marcha atrás: el estadio rugía, se venía abajo.

Entre los tres palos, palos de horca, el arquero aguardaba.

Y entonces Devanni colocó la pelota sobre el punto blanco.

Él supo muy bien lo que iba a hacer, y el precio que iba a pagar por hacer lo que iba a hacer. Eligió su ruina, eligió su gloria: tomó impulso y con todas sus fuerzas disparó muy afuera, bien lejos del gol.

La cuarta estrella se aseguró ante Medellín

Con un heroico empate a cuatro goles ante el DIM, Independiente Santa Fe mantuvo el liderato del campeonato de 1966 y a la postre consiguió su cuarto título.

santa fe 66

Por Camilo Rueda Navarro

Con un gol en el minuto 40 del segundo tiempo, Santa Fe logró un “empate extraordinario” que permitió conservar la distancia ante el Independiente Medellín en la tabla de posiciones. Fue el 20 de noviembre de 1966 en Bogotá, cuando a falta de seis fechas se enfrentaron el líder, Santa Fe, y su inmediato perseguidor.

El primer tiempo había terminado 3-0 para el “Poderoso” Medellín y el partido parecía liquidado. Sin embargo, los cardenales no bajaron los brazos y salieron con todo al tiempo complementario. En apenas diez minutos descontaron 3-2.

El partido se puso parejo. Faltaban 15 minutos para el final y el juego se había puesto 4-2. Con goles de Carlos Franca y de Waltinho, el Expreso Rojo mostró que tenía temple para ser campeón e igualó el compromiso.

Santa Fe vivía una crisis de resultados pues llevaba cuatro fechas sin ganar. No obstante, ningún otro equipo lo había alcanzado y ante el DIM, segundo de la tabla, debía mantenerse al frente para seguir con la primera opción de título.

Con el agónico empate, Santa Fe mantuvo la diferencia y continuó en el liderato a pesar de los posteriores empates ante Pereira (2-2) y Cúcuta (2-2). Con victorias ante Millonarios (1-0) y Magdalena (2-1), el León se hizo inalcanzable. El título se selló con un empate sin goles ante América en Cali.

El Expreso Rojo, además, se mantuvo invicto en los cuatro juegos disputados ante Medellín: en el Atanasio Girardot empató 2-2 y ganó 3-2, mientras que en El Campín venció 3-1 e igualó 4-4 en aquel partido memorable.

Devanni, goleador y figura

Santa Fe obtuvo así su cuarta estrella con 66 puntos en 52 partidos, tres más que el subcampeón Medellín. El goleador del torneo fue el argentino Omar Lorenzo Devanni, que con la camiseta albirroja marcó 31 tantos en 48 juegos disputados. El gaucho fue, sin duda, el jugador más importante de la temporada.

devanni gol

Otros jugadores destacados fueron Delio “Maravilla” Gamboa y Alfonso Cañón, con quienes no se contó en toda la temporada pues fueron convocados por la Selección Colombia, que se preparaba para la Copa América. La dirección técnica estuvo a cargo de Gabriel Ochoa Uribe.

Con la estrella, Santa Fe accedió a la Copa Libertadores del año siguiente, en donde fue ubicado en el grupo 2, junto con Medellín, los equipos argentinos (Racing y River Plate) y los bolivianos (Bolívar y 31 de Octubre).